Los
magistralmente escalofriantes contrastes entre luz y oscuridad de "Los Otros" evocan
una atmósfera gótica de pavor invasor y terror de combustión lenta.Cuando
la película se aventura fuera de la mansión, la simple sensación de ver
luz natural resulta inesperada y desconcertante, sumidos en un estado
constante de oscuridad casi total.En lugar de constantes sobresaltos, "Los Otros" cobra impulso y escalofríos a medida que se desarrollan y revelan, y se centra en los personajes
y la naturaleza del miedo con destreza.La películaes un ejemplo clásico de que lo que no vemos puede ser más aterrador que lo que vemos.Demostrando ser un experto en todo, Alejandro Amenábar compone la banda sonora, que aporta a esta película de terror sus tonos inquietantes y su sombría sensación de aprensión.Y ese ingenioso giro final te dejará boquiabierto y te paralizará el corazón.Si creías haber descifrado a estos "Otros", espera a que el último tercio la transforme por completo.Nicole Kidman ofrece una actuación poderosa como Grace.Encarnando los cambios de emoción, desde el amor maternal asfixiante, el estoicismo, el rechazo y el terror absoluto, Kidman no
pierde el ritmo y su trabajo es excepcional, llegando al corazón de un
personaje realmente complejo cuya cordura se ve puesta a prueba por
eventos extraños y antinaturales.De hecho, gran parte del terror que emana de la película.
Cuando Grace, con el constante estupor que la domina y anonadada de nuevo por la marcha de Charles, que desaparece probablemente por última vez de su vida para volver al frente como le ha dicho, pese a que ella ha seguido insistiendo en que no debe regresar al mismo puesto que la guerra ha terminado, unos gritos desgarradores de sus hijos resuenan desde la casona, a la que ahora acude apresuradamente temiéndose una nueva persecución fantasmal en la que no ha llegado a creer del todo, pero que ha seguido martirizando las creencias fantasmales en la mente de los niños. "¿Qué pasa?" El impacto más tremendo y de horror continuado se produce en Grace cuando comprueba que sus hijos la aguardan aterrorizados en un rincón de una de las habitaciones huyendo de los amplios ventanales de la casa, y de los cuales han desaparecido las cortinas que los protegen de la luz exterior y de la enfermiza fotosensibilidad que puede acabar con sus vidas. De inmediato, Grace trata de protegerlos con su cuerpo, huyendo de la luz por el corredor, hacia la parte más oscura de la casa. "¡Sra. Mills!", grita Grace, desesperada. Una vez protegidos de la claridad exterior, reune a la servidumbre para aclarar qué puede haber sucedido."La luz, ¡oh, claro!", dice sin darle importancia el sr.Edmund Tuttle (Eric Sykes) que cuida el jardín de la casa. "Alguien quiere matar a mis hijos", se desespera Grace. "¿Por qué cree que la luz los matará?", pregunta extrañada la sra. Mills (Fionnula Flanagan). "¡Está loca!. Se lo dije"
"¡Los niños son fotosensibles, la luz del día los puede matar!" "Pero eso era antes. Su enfermedad pudo curarse por sí sola", trata de calmar a Grace la sra. Mills. "Si no los expone a la luz, ¿cómo sabe si están curados?" "Mi cuñada tenía unos grandes ataques de reúma... desaparecieron", explica el sr. Tuttle."¡Encontraré esas cortinas! ¡Y cuando las cuelguen abandonarán esta casa!", amenazaGrace.
Grace, totalmente fuera de sí, en la oscuridad, recorre la casa en busca de las desaparecidas cortinas, que no halla por ninguna parte. Anne y Nicholas, protegidos en el interior oscuro de la habitación donde suele efectuar sus trabajos escolares, la oyen moverse sin cesar y Nicholas, siempre asustadizo, pregunta a su hermana"¿"Qué hace, mamá?""Anne, que sigue convencida de la existencia de "otros" habitantes fantasmales de la casa, contesta a su hermano: "Se ha vuelto loca" "¡Mentira!" Entonces Anne se dispone a abandonar la casa, saliendo por la ventana hacia el jardín en la anochecida "¿Adónde vas?", pregunta Nicholas, que siempre teme las reacciones audaces de su hermana. "Estoy harta. Me voy al bosque a buscar a papá" "¿Vas a escaparte?" "Si me agarro a la tubería, puedo bajar. Es fácil" "Si mamá se entera, te la vas a cargar"
Anne, una vez ha descendido de la habitación, emprenda la huida por el jardín. Entonces Nicholas exclama: "Anne, espera. Yo también quiero ir a buscar a papá", Y se dispone a seguirla, descendiendo también por la tubería. "Lo que no quieres es quedarte solo", se burla Anne. "Miedica. Miedica" "¡Cállate!"
"Me llamo Anne, y estoy andando. Estoy andando, y me llamo Anne", habla la niña como si se dirigiera a alguien en el jardín asustando a Nicholas"
"Di algo""¿El qué?" "No sé. Cualquier cosa" "Me llamo Anne y estoy andando. Estoy andando y me llamo Anne", repite la niña. "¿Y si sale un fantasma?" "Parecen tumbas" "En las tumbas sólo hay esqueletos"
"Aquí hay algo escrito", dice Anne que ha descubierto unas sepulturasen la parte alejada del jardín."Vámonos", exclama Nicholas. "Espera".
En la casa, al mismo tiempo, Grace ha encontrado otro álbum oculto sobre personas fallecidas.En la tapa consta una fecha: "Diciembre 1891" Una siniestra foto muestra a tres fallecidos: la sra. Mills, el sr. Tuttle y la joven muda Lydia. En el jardín, Nicholas pregunta a su hermana: "Anne, ¿qué pone?·" Aparecen los criados, y la sra Mills les dice "Ahora tenéis que ser fuertes, niños""¡Nicholas ven aquí!", exclama Anne. "Sra. Mills, no le diga a mamá que nos hemos escapado", dice inocentemente Nicholas. "¡No hables con ellos!", exclama Anne."¿Por qué?",se extraña Nicholas. "¡Están muertos!", exclama Anne. "¿Qué?". "¡Son fantasmas!"
Grace ha tomado un fusil y busca desesperada a sus hijos, sin saber que se hallan fuera de la casa."¿Si son fantasmas, por qué no llevan sábanas ni cadenas?", pregunta Nicholas desconcertado. "¡Eso no importa! ¡Aléjate de ellos!" "Siempre te burlas de mí y me engañas, ¡estoy harto!" "¡Ahora no me burlo, es la verdad! ¡Ven aquí!" Desde la casa, Grace, aterrorizad, sigue gritando para que los niños vuelvan."¡Niñooos!" "¡Corred!" "¡Corred, entrad en casa!" Y cuando los tres servidores se acercan, amenazándoles con disparar, exclama: "¡No se acerquen!"
"¡No se muevan!", sigue amenazándoles Grace. "No se moleste, señora, la tuberculosis ya nos mató. Hace más de medio siglo", expresa fúnebremente la sra. Mills.
"¿Qué quieren?", exclama Grace."Mamá no abras la puerta", ruegaAnne. "Hemos visto sus tumbas"
"Id arriba y escondeos! ¡Vamos!" ¡No os separéis! "¡Anne! Pase lo que pase, no os separéis. ¡Escondeos! ¡Vamos!, insiste Grace."
"Hemos intentado hacerle comprender...",dice la sra. Mills."¿Comprender qué?", sigue asustadaGrace.
"¿Qué situación""Debemos aprender a vivir todos juntos, los vivos y los muertos" "Si están muertos, déjennos en paz"Mientras tanto, Anney Nicholas buscan un lugar donde esconderse. Anne insiste a su hermano en meterse en un gran armario. "¡Aquí! Métete dentro"
"Los intrusos los han encontrado. Suponga que les dejamos en paz"
"¿Cree que ellos lo harán?", insiste la sra. Mills. "¿Quienes?" "Los intrusos"
"No hay intrusos", afirma Gracesollozando."Ellos quitaron las cortinas. Se lo puedo asegurar", añade el sr. Tuttle.
"No hay intrusos", vuelve a reafirmar Grace. "Y ahora están ahí, con Vd. y los niños" "Esperándoles" "¡Nooo!" "Sí, y créame, tarde o temprano, les encontrarán"
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