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domingo, 20 de septiembre de 2026

DEAD MAN DOWN (LA VENGANZA DEL HOMBRE MUERTO) y NIELS ARDEN OPLEV



Vivir jirones de una aventura urbana intensa y apasionante exige barajar esquemas que concuerden a través de soluciones desesperadas que no se alejen tampoco de contratiempos y desventuras, o simplemente de la creación de situaciones comprometidas en las que cierta tipología social se desenvuelva al mismo tiempo en un espacio muy concreto y cercano a la realidad. Y que esa acción en que se ve inmersa la dimensión humana añada luego una apremiante llamada al odio y a la venganza, moviéndose entre instintos polémicos, acusadores, y súbitos arrebatos subjetivos e intimistas siempre en abierta oposición al menor tono moralizante de cuantos prototipos negativos impone el film noir, servirá para crear una moderna narrativa psicológica, o una  estridente introspección capaz de convertir en tangible una casi “macabra vuelta de tuerca” al mundo del crimen, inmerso esta vez en el terreno de la moderna cinematografía. Así, este "Dead Man Down" de 2013, inesperadamente, va a contribuir en acentuar el extremismo de otras tantas y tantas soluciones formales del cine criminalista americano, valiéndose de una dimensión imaginativa insólita y subjetivista que involucrará a sus nuevos y modernos personajes en el torbellino que sigue imponiendo el  cine negro, aunque se nos ofrezca en color. Ello no impide que la película se encarrile hacia una inesperada inspiración de tono realista, como si los dos protagonistas que la presiden a través de ese ambiente de modernidad cosmopolita, como era inevitable, por medio de un flamante formalismo expresivo o una nueva estética, a la hora del balance aparezcan unidos en una fusión casi mítica, otra vez renacida del seno de las pasadas mitologías hollywoodenses. Y que sin despojarse totalmente de cierto artificio teatralizante, el mismo que hizo añicos el Star System como fórmula, incorporen el nuevo drama urbano y criminal hacia la nueva película mercancía. Y como ocurre demasiadas veces en esta renovada cinematografía del siglo XXI obsesionada en exceso por una dominante plástica metropolitana, el cine en realidad vuelve a ser presentado como una suma de imágenes impresionantes y hasta cautivadoras, que por un lado conducen al teatro del horror y por otro al mundanal decorativismo contemporáneo. Sea como fuere, este moderno drama social se inspira también en una especie de intimista criminalismo naturalista con personajes simples aunque arrancados de esa nueva realidad cotidiana del siglo imperante, que los arrastra a una no menos insospechada conmoción mundana, y por ello mismo hacia una sólida veta expresionista, o mejor casi naturalista, en la innovadora cinematografía estadounidense y sus realidades misteriosas del mal que las acompaña con dolorosa frecuencia. Y es que las tragedias cotidianas, con mayor o menor aceptación por el transitorio individuo que las vive, son como una procesión de horrores y en infinidad de ocasiones se ven atrapadas entre el desgarramiento del alma y el caos social. Y que el film, pese a crear un posible y novedoso realismo cotidiano frente al crimen y el pathos de la tragedia griega, ofrezca una linealidad argumental de atmósfera cerrada y opresiva tan afecta al noir, en la que se mueven sus dos protagonistas como guiados por el fatum de la ya reseñada tragedia, no deja por ello de potenciar cierta veracidad estremecedora en la que la fantasía criminalista, finalmente, formará un todo coherente con uno de esos desenlaces tan arraigados en las historias románticas y con su trayectoria erótica dominada por el happy end.



 

 

 

 

 

 




a man is walking down a street with the words directed by alfredi on the bottom
Pocos movimientos cinematográficos han hecho correr tanta tinta y suscitado tan apasionados calificativos como el film noir,

                 Lo mejor es no espiar al vecindario, aunque se sospeche que se ha cometido un crimen.

 
Thelma Ritter, siempre tan chistosa, elucubra y James Stewart casi se atraganta.
                 
 
 
Grace Kelly escala balcones, hay pruebas criminales contra el vecino Raymond Burr. Pero no se puede ser tan indiscreto desde la ventana.  Hitchcock advierte del peligro, y Jimmy acaba volando hacia el patio. ¡El espectáculo es irrepetible! ¡Jimmy, Grace, Thelma y Burr gigantescos! Pero no se puede ser tan indiscreto desde la ventana.  Hitchcock advierte del peligro, y Jimmy acaba volando hacia el patio. ¡El espectáculo es irrepetible! ¡Jimmy, Grace, Thelma y Burr gigantescos!
 



 

Un agente de publicidad se ve convertido, sin pensarlo, en un falso agente de la CIA, sirviendo así de cebo para desviar la atención de los enemigos de siempre. Una mujer ahora lo ayuda, ahora lo quiere matar. Un film perfecto, con un horizonte superdespejado, y con unos planos continuamente surcados por horizontales y verticales con persecuciones maravillosas. Suspense con humor, sentido, lógica, sexo y muertos.  ¡Insuperable y necesaria!

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Hitchcock se vale nuevamente de la fantasía de la escritora británica Daphne de Maurier con su novela "The Birds" ("Los pájaros"), publicada en 1952, y  nos arrastra hasta  un suspense tan negro como ala de cuervo. Un mundo distópico en plena década de los 60. Y por medio de trucajes inverosímiles refleja en la pantalla un retrato casi veraz  y angustioso en el que las aves que nos han acompañado durante miles de años amputan la sociedad humana y revolotean sobre ella como auténticas fieras irracionalmente dispuestas a convertir el planeta en su más inesperado y sangriento de los ritos. El hombre y su épica primitiva se hace añicos frente a las aves cuya ingenuidad y esplendor originario se subleva  como un torbellino martirizador y apocalíptico. ¡Inclasificablemente magnífica.!



Desbrozada ya toda la maleza publicitaria y el trompeteo sensacionalista que acompañó su nacimiento desde los años 30 hasta hoy, el poder expresivo de la imagen en color volvió a implicar un vasallaje perfecto en ese culto del concepto noir por más de algún crítico lo tachase de "anti-intelectual, pero tan profundamente  diseccionado con que subsistió durante décadas manteniéndose en el candelero, primero en blanco y negro y más adelante en color. Cierto que el afamado shocking para quienes la idea e imagen eran unum et idem, con todos los excesos propios que implican su reacción violenta y su  suspense, también  añadió que en múltiples ocasiones los elementos condicionantes del cine negro o en color no obviaban   universos casi poéticos y absorbentes; y que tras aquellos inicios difíciles del primitivo Hollywood, no tardó en ser reconocido como piruetas dialécticas cuyo significado no era sino lo que el adjetivo indica: "Un método de razonamiento y argumentación que busca descubrir la verdad del bien y del mal mediante la confrontación de ideas opuestas y enfrentadas que llegarán hasta el fetichismo, revólver en mano, de aquellos individuos alborotados, cuya presencia turbadora crearon auténticos mitos de un solo golpe y cuya amoralidad conjugando la bondad y la maldad a un tiempo, jamás se eclipsó y sigue tratando, hoy, en pleno siglo XXI, de épater al publico que sigue, metafóricamente, transgrediendo la frontera de esa tremenda cuestión moral que impusieran tantas negras realidades sociales inmisericordes". Realidades que llevaban años larvándose incluso como testimonio de esa citada amoralidad casi hedonista y presente en cuantas generaciones nos han precedido.
 



Jean-Pierre Melville el cineasta "maldito" del film noir francés cuando rodó "Le Samouraï" ("El silencio de un hombre") 1967, con Alain Delon, abrió con un proverbio a su pistolero profesional: "La soledad del samurai solo es comparable a la del tigre en la selva"
Y Alfred Hitchcock  nos demostró hasta qué punto el público que asistía a las salas para visionar sus películas de suspense era sensible a esa sociología humana maligna pero entendida al estilo casero de la violencia y el miedo más ingenuo.




 

 

 


El film gira desde un principio en torno a Víctor (Colin Farrell), un asesino a sueldo, de aspecto sombrío y solitario, que ha perdido a su mujer e hija, y que se refugia en un apartamento de la ciudad de Nueva York, rehuyendo ahora la vida cosmopolita y que no cesa de ver dolorosamente sus videos familiares. Unas misteriosas cartas están atemorizando a Alphonse Hoyt (Terrence Howard), jefe de una banda criminal. La cosa no sería importante si esas misivas no fueran acompañadas del asesinato de sus hombres. El mafioso ignora que el responsable es en realidad uno de sus lugartenientes más eficaces, el búlgaro Victor. El motivo es que tiempo atrás, cuando Victor era un ciudadano corriente, Alphonse mandó asesinarle, junto a su mujer y su hija. Ellas murieron pero él sobrevivió. Los planes vengativos de Victor, sin embargo, podrían torcerse debido a la intromisión de una vecina que le ha visto asesinar a uno de los hombres de Alphonse. Desde su ventanal observa a una extraña mujer que también contempla los movimientos aislados de Victor, ahora a los ojos de la mujer que curiosea su deambular callado en el apartamento de enfrente. Hay motivos para todo ello: trabaja para Alphonse el siniestro gángster que ahora no pasa, precisamente, por su mejor momento. A medida que las amenazas se intensifican, Darcy (Dominic Cooper) un miembro de la banda de Alphonse y amigo de Victor, investiga su origen.

El poder de Alphonse está siendo amenazado por un asesino desconocido que mata a los miembros de su banda uno a uno, y no es capaz de evitarlo ni de descubrir al ejecutor de sus secuaces. Uno es estrangulado y puesto en conserva en un frigorífico; otro cae a balazos y uno más por una ventana. Alphonse está ciego de ira; y lo peor es que cada paso que da se vuelve en su contra. El objetivo de Victor es hacer que Alphonse pague por el asesinato de su esposa e hija pequeña dos años antes. Víctor tiene la intención de vengarse de Alphonse mediante tortura física y psicológica antes de finalmente matarlo. Así, la mayor parte de la película navega por los senderos del noir, fiel a sus códigos sin caer en la justificación moral de unos seres que ni la piden ni la necesitan. En consecuencia, el protagonista pasa de ser una de las personas más cercanas al jefe criminal, a implicarse y comprometerse demasiado con Beatrice, aunque pronto le surgirán las dudas y desconfianzas...La fuerte química que surgirá entre ellos dos, conducirá a una gran trama de acción y violencia. 

Victor asiste con impasibilidad a estos sucesos. La misma que pierde al fin cuando se encuentra con la escrutadora vecina, de nombre Beatrice, (Noomi Rapace) una enigmática joven francesa, que ha logrado captar su atención.  Beatrice (que lo único que busca es venganza) vive con su madre y trata de restañar sus heridas –de cuerpo y alma- y recomponer su vida; para ello necesita a un asesino a sueldo como Victor; y no dudará en demostrarle que sabe de él más que nadie: tiene un vídeo de Víctor matando a un hombre y acudirá a la policía a menos que Víctor mate al conductor ebrio que le desfiguró la cara. [Existe el dicho: «Ten cuidado con lo que deseas, porque podrías conseguirlo». Cuando deseas venganza y crees haberla conseguido, ¿qué sucede entonces? La venganza es, sencillamente, un gran motor para el drama y la acción]  Ella, a cambio, sí que le cuenta toda su verdad, su dolor y su rabia contenida, que al fin deja salir: pide a Victor que se encargue del hombre que la atropelló y desfiguró su rostro. Insiste desesperada por el odio y el rencor en convencer a Victor para que ejecute su venganza.Y la venganza es también el motor que lo mueve a él. Los dos están dispuestos a tomarse la justicia por su mano, dado que la ley y los jueces los han desamparado. Ambos buscan encontrar la paz, la tranquilidad para su espíritu, y ello solo es posible si  la reparación es suficiente: es decir, que incluya la desaparición del agresor.
Victor también ha secuestrado al hermano del capo albanés Llir Brozi (James Biben), quien había ayudado a Alphonse a deshacerse de su familia Victor planea reunir a los albaneses y a los hombres de Alphonse para eliminarlos a todos de una sola vez.  Alphonse y su banda se hallan reunidos en casa y Victor irrumpe en ella. Se dirige a la planta superior, donde Alphonse  y  Llir el albanés retienen a Beatrice, que logra escapar de su vigilancia mientras ellos están distraídos por el avance de Victor y comienza a reproducir el video que guardaba Beatrice en un ordenador. Al escuchar el video, Llir apunta con su arma a Alphonse, creyendo que lo ha traicionado; y ambos terminan matándose mutuamente.



Esa crudeza y esa ambigüedad de los personajes, y la difícil separación entre héroes y villanos a la que aludía al principio, se resuelven solo por el carácter liberador de la venganza y la difícil redención que proporciona: la vuelta al origen de los protagonistas, a su vida antes de la tragedia que los impulsa, tuerce su voluntad y los convierte en verdugos implacables, urgentes y –casi involuntariamente- unidos en su destino. Para que al final los mecanismos del odio y la violencia pudieran convertirse en una historia de amor sería necesario que Victor y Beatrice, antes perdidos y casi ahogados en un mundo que los ha maltratado y hundido, pudieran reencontrarse entre los restos del naufragio y salir a flote juntos, limpios y libres de toda culpa.
 

                                     Niels Arden Oplev 

El danés Niels Arden Oplev [Oue Mariagerfjord Municipality- Denmark -26 de marzo de 1961- 65 años] ha dirigido media docena de películas en Europa: "Portland", 1996, [fue seleccionada para el 46.º Festival Internacional de Cine de Berlín],con Anders W. Berthelsen, Michael Muller, Ulrish Thomsen e Iben Hjejle. "Fukssvansen" ("Chop Chop"), 2001, con Martin Buch, Anders W. Berthelsen y Sidse Babett Knudsen.  
En 2006, "Drømmen" ("We Shall Overcome""Nosotros venceremos"), con Bent Mejding, Anders W. Berthelsen, Janus Dissing Rathke y Jens Jorn Spottag. En 2008,"To verdener" ("Worlds Apart"), con Rosalinde Mynster, Pilou Asbaek y Jens Jorn Spottag.

 

 

 

 

 

 

En 2009, "Män som hatar kvinnor" ("The Girl with the Dragon Tattoo"), la primera parte de la serie "Millenium"- "Men Who Hate Women" ("Los hombres que no amaban a las mujeres"), y cuyas secuelas serían "Flickan som lekte med elden" ) ("The Girl Who Played With Fire"-"La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina")  y  "Luftslottet som sprängdes" ("The Girl Who Kicked the Hornets' Nest"-"La reina en el palacio de las corrientes de aire"), con Noomi Rapace, Michael Nyqvist, Lena  Endre, Sven-Bertil Taube, Peter Haber, Peter Handersson, Marika Lagercrantz, Ingvar Hirdwall, Björn Granath, Ewa Fröling, Michalis Koutsogiannakis, Annika Hallin, Tomas Köhler, Gunnel Lindblom, Gösta Bredefeldt, Stefan Sauk, Jacob Eriksson, Julia Sporre, Tehilla Blad, Sofia Ledarp, David Dencik, Reuben Sallmander y Alexandra Hummingson.

Niels Arden Oplev da el salto a Hollywood en 2013  para realizar "Dead Man Down" ("La venganza del hombre muerto"), un thriller ambientado en los bajos fondos de Nueva York, una historia violenta y negrísima en la que los buenos son malos, y los malos, más malos todavía. Oplev se ha lleva a América a su actriz favorita, Noomi Rapace igual de intensa para hacer pareja con Colin Farrell: una combinación extraña pero que funciona bien; es verdad que son muy adecuados a la oscura historia que viven en la pantalla. El director ha acertado también al dotarla de una fotografía muy expresionista, con objetivos muy largos, que difuminan el escenario para dar protagonismo a los personajes, y al rodearlos de una luz opaca, carente totalmente de heroísmo y de poesía. Coprotagonizada por Dominic Cooper, Terrence Howard,  F. Murray Abraham, Armand Assante (cameo), James Biberi, Luis Da Silva, Wade Barrett e Isabelle Huppert.

En 2014, "Kapgang" ("Speed Walking"), con Villads Boye, Frederik Winther Rasmussen, Kraka Donslund Nielsen, Anders W. Berthelsen, Sidse Babett Knudsen, Pilou Asbaek, Bodil Lassen, Kurt Ravn, Jens y Jorn Spottag. En 2017, "Flatliners" ("Enganchados a la muerte"), un film rodado en Estados Unidos de ciencia ficción y horror psicológico, con Nina Dobrev, Elliot Page, Diego Luna, James Norton, Kiersey Clemons, Kiefer Sutherland, Beau Mirchoff, Charlotte McKinney, Madison Brydges y Jenny Raven.



En 2019, "Ser du månen, Daniel" ("Daniel"), con Esben Smed, Toby Kebbell, y Anders W. Berthelsen. Y en 2022, "Rose" ("Reencuentro en París"), con Sofie GråbølLene Maria Christensen, Anders W.Berthelsen y Søren Malling.















Para televisión dirigió episodios de miniseries como "Under  the Dome" ("La cúpula"),  ciencia ficción y drama de misterio en Estados Unidos, episodio piloto, basado en una novela de Stephen King publicada en 2009estrenado en CBS el 24 de junio de 2013. Con Mike Vogel, Rachelle Lefevre, Natalie Martinez, Britt Robertson, Alexander Koch, Colin Ford, Jolene Purdy, Aisha Hinds, Jeff Fahey, Dean Norris, Mackenzie Lintz, Eddie Cahill, Karla Crome y Kylie Bunbury.["Under the Dome" narra la historia de los habitantes del pequeño pueblo ficticio de Chester's Mill, quienes quedan repentinamente aislados del resto del mundo por una cúpula enorme, transparente e indestructible. Las fuerzas militares, el gobierno y los medios de comunicación comienzan a desplegarse fuera de la barrera en un intento por derribarla. Mientras tanto, los residentes atrapados en el interior buscan la manera de sobrevivir ante la escasez de recursos y el aumento de las tensiones. Un pequeño grupo de personas dentro de la cúpula trata de desentrañar los complejos misterios para descubrir qué es, de dónde vino y cuándo —o si acaso— desaparecerá]
 


En 2016 dirige el episodio piloto del drama criminal "Game of Silence", en la NBC TV Estadounidense, con David Lyons, Michael Raymond-James, Curran Walters, Judah Lewis, Larenz Tate, Bre Blair, Conor O'Farrell, Deidrie Henry, Demetrius Grosse, Myles Grier, Claire van der Boom, Derek Philips y Cannon Kluytman.
En 2017, "Midnight, Texas", un drama sobrenatural para NBC con François Arnaud, Dylan Bruce, Parisa Fitz-Henley, Arielle Kebbel, Jason Lewis, Peter Mensah, Sarah Ramos, Yul Vazquez y Sean Bridgers.

En 2018, dirige "FBI", el primer episodio que se emite en CBS el 28 de septiembre, con Missy Peregrym, Zeeko Zaki, Ebonée Noel, Sela Ward, Jeremy Sisto, Alana de la Garza, John Boyd, Katherine  Renee Kane, Lisette Olivera,Juliana  Aidén Martínez,m






El 25 de febrero de 2022 se emite el drama histórico "Vikings: Valhalla", con Sam Corlett como Leif Erikson, Frida Gustavsson, Leo Suter, Bradley Freegard, Jóhannes Haukur Jóhannesson, Caroline Henderson, Laura Berlin y David Oakes.






En 2023, se emite el drama criminal American-British-Turkish "The Turkish Detective", una adaptación de la obra de Barbara Nadel  "Çetin İkmen", con Haluk Bilginer, Yasemin Allen, Ethan Kai, Erol Afsin, Deniz Ülkü, Uygar Tamer, Dilan Gwyn, Selma Ergeç y Diyar Bozkurt.
Y de 2024 a 2026 se emiten 6 episodios de "NCIS: Origins", una serie de televisión policial estadounidense y la sexta entrega de la franquicia NCIS. Es una precuela de la serie original y sigue a un Leroy Jethro Gibbs más joven durante los primeros años de su carrera como agente en periodo de prueba del NIS, mientras aún procesa el trauma del asesinato de su esposa y su hija. Con Austin Stowell como Leroy Jethro, Mark Harmon, Kyle Schimd, Mariel Molino, Tyla Abercrumbrie, Diany Rodriguez, y Caleb Foote. m