Vivir jirones de una aventura
urbana intensa y apasionante exige barajar esquemas que concuerden a través de
soluciones desesperadas que no se alejen tampoco de contratiempos y
desventuras, o simplemente de la creación de situaciones comprometidas en las
que cierta tipología social se desenvuelva al mismo tiempo en un espacio muy
concreto y cercano a la realidad. Y que esa acción en que se ve inmersa la
dimensión humana añada luego una apremiante llamada al odio y a la venganza,
moviéndose entre instintos polémicos, acusadores, y súbitos arrebatos
subjetivos e intimistas siempre en abierta oposición al menor tono moralizante
de cuantos prototipos negativos impone el film noir, servirá para crear una
moderna narrativa psicológica, o una
estridente introspección capaz de convertir en tangible una casi “macabra
vuelta de tuerca” al mundo del crimen, inmerso esta vez en el terreno de la
moderna cinematografía. Así, este "Dead Man Down" de 2013, inesperadamente, va a contribuir en
acentuar el extremismo de otras tantas y tantas soluciones formales del cine
criminalista americano, valiéndose de una dimensión imaginativa insólita y
subjetivista que involucrará a sus nuevos y modernos personajes en el
torbellino que sigue imponiendo el cine
negro, aunque se nos ofrezca en color. Ello no impide que la película se encarrile hacia una inesperada
inspiración de tono realista, como si los dos protagonistas que la presiden a través de ese
ambiente de modernidad cosmopolita, como era inevitable, por medio de un flamante formalismo expresivo o
una nueva estética, a la hora del balance aparezcan unidos en una fusión casi
mítica, otra vez renacida del seno de las pasadas mitologías hollywoodenses. Y que sin
despojarse totalmente de cierto artificio teatralizante, el mismo que hizo
añicos el Star System como fórmula, incorporen el nuevo drama urbano y
criminal hacia la nueva película mercancía. Y como ocurre demasiadas veces en
esta renovada cinematografía del siglo XXI obsesionada en exceso por una dominante plástica metropolitana, el
cine en realidad vuelve a ser presentado como una suma de imágenes
impresionantes y hasta cautivadoras, que por un lado conducen al teatro del horror y
por otro al mundanal decorativismo contemporáneo. Sea como fuere, este moderno drama social se inspira también en una especie de intimista criminalismo naturalista con personajes simples aunque arrancados de esa nueva
realidad cotidiana del siglo imperante, que los arrastra a una no menos insospechada conmoción mundana, y por
ello mismo hacia una sólida veta
expresionista, o mejor casi naturalista, en la innovadora cinematografía
estadounidense y sus realidades misteriosas del mal que las acompaña con dolorosa frecuencia. Y es que las tragedias cotidianas, con mayor o menor aceptación
por el transitorio individuo que las vive, son
como una procesión de horrores y en infinidad de ocasiones se ven atrapadas entre el
desgarramiento del alma y el caos social. Y que el film, pese a crear un
posible y novedoso realismo cotidiano frente al crimen y el pathos de la
tragedia griega, ofrezca una linealidad argumental de atmósfera cerrada y opresiva tan afecta al noir, en
la que se mueven sus dos protagonistas como guiados por el fatum de la
ya reseñada tragedia, no deja por ello
de potenciar cierta veracidad estremecedora en la que la fantasía
criminalista, finalmente, formará un todo coherente con uno de esos desenlaces
tan arraigados en las historias románticas y con su trayectoria erótica dominada por el happy end.


Pocos movimientos cinematográficos han hecho correr tanta tinta y suscitado tan apasionados calificativos como el film noir,
Rear Window (James Stewart, Grace Kelly, Thelma Ritter, Raymond Burr)
1954, de Alfred Hitchcock
Grace Kelly escala balcones, hay pruebas criminales contra el vecino Raymond Burr. Pero
no se puede ser tan indiscreto desde la ventana. Hitchcock advierte del
peligro, y Jimmy acaba volando hacia el patio. ¡El espectáculo es
irrepetible! ¡Jimmy, Grace, Thelma y Burr gigantescos! Pero
no se puede ser tan indiscreto desde la ventana. Hitchcock advierte del
peligro, y Jimmy acaba volando hacia el patio. ¡El espectáculo es
irrepetible! ¡Jimmy, Grace, Thelma y Burr gigantescos!




Un agente de publicidad se ve convertido, sin pensarlo, en un falso agente de la CIA, sirviendo así de cebo para desviar la atención de los enemigos de siempre. Una mujer ahora lo ayuda, ahora lo quiere matar. Un film perfecto, con un horizonte superdespejado, y con unos planos continuamente surcados por horizontales y verticales con persecuciones maravillosas. Suspense con humor, sentido, lógica, sexo y muertos. ¡Insuperable y necesaria!.

Hitchcock
se vale nuevamente de la fantasía de la escritora británica Daphne de
Maurier con su novela "The Birds" ("Los pájaros"), publicada
en 1952, y nos arrastra hasta un suspense tan negro como ala de
cuervo. Un mundo distópico en plena década de los 60. Y por medio de
trucajes inverosímiles refleja en la pantalla un retrato casi veraz y
angustioso en el que las aves que nos han
acompañado durante miles de años amputan la sociedad humana y
revolotean sobre ella como auténticas fieras irracionalmente dispuestas a
convertir el planeta en su más inesperado y sangriento de los ritos. El
hombre y su épica primitiva se hace añicos frente a las aves cuya
ingenuidad y esplendor originario se subleva como un torbellino
martirizador y apocalíptico. ¡Inclasificablemente magnífica.!












Desbrozada ya toda la maleza publicitaria y el trompeteo sensacionalista que acompañó su nacimiento desde los años 30 hasta hoy, el poder expresivo de la imagen en color volvió a implicar un vasallaje perfecto en ese culto del concepto noir por más de algún crítico lo tachase de "anti-intelectual, pero tan profundamente diseccionado con que subsistió durante décadas manteniéndose en el candelero, primero en blanco y negro y más adelante en color. Cierto que el afamado shocking para quienes la idea e imagen eran unum et idem, con todos los excesos propios que implican su reacción violenta y su suspense, también añadió que en múltiples ocasiones los elementos condicionantes del cine negro o en color no obviaban universos casi poéticos y absorbentes; y que tras aquellos inicios difíciles del primitivo Hollywood, no tardó en ser reconocido como piruetas dialécticas cuyo significado no era sino lo que el adjetivo indica: "Un método de razonamiento y argumentación que busca descubrir la verdad del bien y del mal mediante la confrontación de ideas opuestas y enfrentadas que llegarán hasta el fetichismo, revólver en mano, de aquellos individuos alborotados, cuya presencia turbadora crearon auténticos mitos de un solo golpe y cuya amoralidad conjugando la bondad y la maldad a un tiempo, jamás se eclipsó y sigue tratando, hoy, en pleno siglo XXI, de épater al publico que sigue, metafóricamente, transgrediendo la frontera de esa tremenda cuestión moral que impusieran tantas negras realidades sociales inmisericordes". Realidades que llevaban años larvándose incluso como testimonio de esa citada amoralidad casi hedonista y presente en cuantas generaciones nos han precedido. 


Jean-Pierre Melville el cineasta "maldito" del film noir francés cuando rodó "Le Samouraï" ("El silencio de un hombre") 1967, con Alain Delon, abrió con un proverbio a su pistolero profesional: "La soledad del samurai solo es comparable a la del tigre en la selva"
Y Alfred Hitchcock
nos demostró hasta qué punto el público que asistía a las salas para
visionar sus películas de suspense era sensible a esa sociología humana
maligna pero entendida al estilo casero de la violencia y el miedo más
ingenuo.











El film gira desde un principio en torno a Víctor (Colin Farrell), un
asesino a sueldo, de
aspecto sombrío y solitario, que ha perdido a su mujer e hija, y que se
refugia en un apartamento de la ciudad de Nueva York, rehuyendo ahora
la vida cosmopolita y que no cesa de ver dolorosamente sus videos
familiares. Unas misteriosas cartas están
atemorizando a Alphonse Hoyt (Terrence Howard), jefe de una banda criminal. La cosa no sería
importante si esas misivas no fueran acompañadas del asesinato de sus
hombres. El mafioso ignora que el responsable es en realidad uno de sus
lugartenientes más eficaces, el búlgaro Victor. El motivo es que tiempo
atrás, cuando Victor era un ciudadano corriente, Alphonse mandó
asesinarle, junto a su mujer y su hija. Ellas murieron pero él
sobrevivió. Los planes vengativos de Victor, sin embargo, podrían
torcerse debido a la intromisión de una vecina que le ha visto asesinar a
uno de los hombres de Alphonse. Desde su ventanal observa a una extraña mujer que también contempla los movimientos aislados de Victor, ahora a los ojos de la mujer que curiosea su deambular callado en el apartamento de enfrente. Hay motivos para todo
ello: trabaja para Alphonse el siniestro gángster que ahora no pasa,
precisamente, por su mejor momento. A medida que las amenazas se intensifican, Darcy (Dominic Cooper) un miembro de la banda de Alphonse y amigo de Victor, investiga su origen.


El poder de Alphonse está siendo amenazado por
un asesino desconocido que mata a los miembros de su banda uno a uno, y
no es capaz de evitarlo ni de descubrir al ejecutor de sus secuaces. Uno
es estrangulado y puesto en conserva en un frigorífico; otro cae a
balazos y uno más por una ventana. Alphonse está ciego de ira; y lo peor
es que cada paso que da se vuelve en su contra. El objetivo de Victor es
hacer que Alphonse pague por el asesinato de su esposa e hija pequeña
dos años antes. Víctor tiene la intención de vengarse de Alphonse
mediante tortura física y psicológica antes de finalmente matarlo. Así, la mayor parte de la película navega por los senderos del noir, fiel a sus
códigos sin caer en la justificación moral de unos seres que ni la
piden ni la necesitan. En consecuencia, el protagonista pasa de ser una de las personas más
cercanas al jefe criminal, a implicarse y comprometerse demasiado con
Beatrice, aunque pronto le surgirán las dudas y desconfianzas...La
fuerte química que surgirá entre ellos dos, conducirá a una gran trama
de acción y violencia. 






Victor asiste con impasibilidad a estos
sucesos. La misma que pierde al fin cuando se encuentra con la escrutadora vecina, de nombre Beatrice,
(Noomi Rapace) una enigmática joven francesa, que ha logrado captar su atención.
Beatrice (que lo único que busca es
venganza) vive con su madre y trata de restañar sus heridas –de cuerpo y
alma- y recomponer su vida; para ello necesita a un asesino a sueldo como Victor; y no dudará en
demostrarle que sabe de él más que nadie: tiene un vídeo de Víctor matando a un hombre y acudirá a la policía a
menos que Víctor mate al conductor ebrio que le desfiguró la cara. [Existe el dicho: «Ten cuidado con lo que deseas, porque podrías conseguirlo». Cuando deseas venganza y crees haberla conseguido, ¿qué sucede entonces? La venganza es, sencillamente, un gran motor para el drama y la acción] Ella, a cambio, sí que
le cuenta toda su verdad, su dolor y su rabia contenida, que al fin deja
salir: pide a Victor que se encargue del hombre que la atropelló y desfiguró su rostro. Insiste desesperada por el odio y el rencor en convencer a Victor para que
ejecute su venganza.Y la venganza es también el motor que lo mueve a él.
Los dos están dispuestos a tomarse la justicia por su mano, dado que la
ley y los jueces los han desamparado. Ambos buscan encontrar la paz, la
tranquilidad para su espíritu, y ello solo es posible si la reparación
es suficiente: es decir, que incluya la desaparición del agresor. 






Victor también ha secuestrado al hermano del capo albanés Llir Brozi (James Biben), quien había ayudado a Alphonse a deshacerse de su familia Victor planea reunir a los albaneses y a los hombres de Alphonse para eliminarlos a todos de una sola vez. Alphonse y su banda se hallan reunidos en casa y Victor irrumpe en ella. Se dirige a la planta superior, donde Alphonse y Llir el albanés retienen a Beatrice, que logra escapar de su vigilancia mientras ellos están distraídos por el avance de Victor y comienza a reproducir el video que guardaba Beatrice en un ordenador. Al escuchar el video, Llir apunta con su arma a Alphonse, creyendo que lo ha traicionado; y ambos terminan matándose mutuamente. 
Esa crudeza y esa ambigüedad de los
personajes, y la difícil separación entre héroes y villanos a la que
aludía al principio, se resuelven solo por el carácter liberador de la
venganza y la difícil redención que proporciona: la vuelta al origen de
los protagonistas, a su vida antes de la tragedia que los impulsa,
tuerce su voluntad y los convierte en verdugos implacables, urgentes y
–casi involuntariamente- unidos en su destino. Para que al final los
mecanismos del odio y la violencia pudieran convertirse en una historia
de amor sería necesario que Victor y Beatrice, antes perdidos y casi
ahogados en un mundo que los ha maltratado y hundido, pudieran
reencontrarse entre los restos del naufragio y salir a flote juntos,
limpios y libres de toda culpa. Niels Arden Oplev


El danés Niels Arden Oplev [Oue Mariagerfjord Municipality- Denmark -26 de marzo de 1961- 65 años] ha dirigido media docena de películas en Europa: "Portland", 1996, [fue seleccionada para el 46.º Festival Internacional de Cine de Berlín],con Anders W. Berthelsen, Michael Muller, Ulrish Thomsen e Iben Hjejle. "Fukssvansen" ("Chop Chop"), 2001, con Martin Buch, Anders W. Berthelsen y Sidse Babett Knudsen. 

En 2006, "Drømmen" ("We Shall Overcome""Nosotros venceremos"), con Bent Mejding, Anders W. Berthelsen, Janus Dissing Rathke y Jens Jorn Spottag. En 2008,"To verdener" ("Worlds Apart"), con Rosalinde Mynster, Pilou Asbaek y Jens Jorn Spottag.




En 2009, "Män som hatar kvinnor" ("The Girl with the Dragon Tattoo"), la primera parte de la serie "Millenium"- "Men Who Hate Women" ("Los hombres que no amaban a las mujeres"), y cuyas secuelas serían "Flickan som lekte med elden" ) ("The Girl Who Played With Fire"-"La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina") y "Luftslottet som sprängdes" ("The Girl Who Kicked the Hornets' Nest"-"La reina en el palacio de las corrientes de aire"), con Noomi
Rapace, Michael Nyqvist, Lena Endre, Sven-Bertil Taube, Peter Haber,
Peter Handersson, Marika Lagercrantz, Ingvar Hirdwall, Björn Granath,
Ewa Fröling, Michalis Koutsogiannakis, Annika Hallin, Tomas
Köhler, Gunnel Lindblom, Gösta Bredefeldt, Stefan Sauk, Jacob Eriksson,
Julia Sporre, Tehilla Blad, Sofia Ledarp, David Dencik, Reuben
Sallmander y Alexandra Hummingson.
Niels Arden Oplev da el salto a Hollywood en 2013 para realizar "Dead Man Down" ("La venganza del hombre muerto"), un thriller ambientado en los bajos
fondos de Nueva York, una historia violenta y negrísima en la que los
buenos son malos, y los malos, más malos todavía. Oplev se ha lleva a
América a su actriz favorita, Noomi Rapace igual de intensa para hacer pareja con Colin
Farrell: una combinación extraña pero que funciona bien; es verdad que
son muy adecuados a la oscura historia que viven en la pantalla. El
director ha acertado también al dotarla de una fotografía muy
expresionista, con objetivos muy largos, que difuminan el escenario para
dar protagonismo a los personajes, y al rodearlos de una luz opaca,
carente totalmente de heroísmo y de poesía. Coprotagonizada por Dominic Cooper, Terrence Howard, F. Murray Abraham, Armand Assante (cameo), James Biberi, Luis Da Silva, Wade Barrett e Isabelle Huppert.

En 2014, "Kapgang" ("Speed Walking"), con Villads
Boye, Frederik Winther Rasmussen, Kraka Donslund Nielsen, Anders W.
Berthelsen, Sidse Babett Knudsen, Pilou Asbaek, Bodil Lassen, Kurt Ravn,
Jens y Jorn Spottag. En 2017, "Flatliners" ("Enganchados a la muerte"), un film rodado en Estados Unidos de ciencia ficción y horror psicológico, con Nina Dobrev, Elliot Page, Diego Luna, James Norton, Kiersey Clemons, Kiefer Sutherland, Beau Mirchoff, Charlotte McKinney, Madison Brydges y Jenny Raven.

En 2019, "Ser du månen, Daniel" ("Daniel"), con Esben Smed, Toby Kebbell, y Anders W. Berthelsen. Y en 2022, "Rose" ("Reencuentro en París"), con Sofie Gråbøl, Lene Maria Christensen, Anders W.Berthelsen y Søren Malling.

Para televisión dirigió episodios de miniseries como "Under the Dome" ("La cúpula"), ciencia ficción y drama de misterio en Estados Unidos, episodio piloto, basado en una novela de Stephen King publicada en 2009estrenado en CBS el 24 de junio de 2013. Con Mike
Vogel, Rachelle Lefevre, Natalie Martinez, Britt Robertson, Alexander
Koch, Colin Ford, Jolene Purdy, Aisha Hinds, Jeff Fahey, Dean Norris,
Mackenzie Lintz, Eddie Cahill, Karla Crome y Kylie Bunbury.["Under the Dome"
narra la historia de los habitantes del pequeño pueblo ficticio de
Chester's Mill, quienes quedan repentinamente aislados del resto del
mundo por una cúpula enorme, transparente e indestructible. Las
fuerzas militares, el gobierno y los medios de comunicación comienzan a
desplegarse fuera de la barrera en un intento por derribarla. Mientras
tanto, los residentes atrapados en el interior buscan la manera de
sobrevivir ante la escasez de recursos y el aumento de las tensiones. Un
pequeño grupo de personas dentro de la cúpula trata de desentrañar los
complejos misterios para descubrir qué es, de dónde vino y cuándo —o si
acaso— desaparecerá]
En 2016 dirige el episodio piloto del drama criminal "Game of Silence", en la NBC TV Estadounidense, con David Lyons, Michael Raymond-James, Curran Walters, Judah Lewis, Larenz Tate, Bre Blair, Conor O'Farrell, Deidrie Henry, Demetrius Grosse, Myles Grier, Claire van der Boom, Derek Philips y Cannon Kluytman.
En 2017, "Midnight, Texas", un drama sobrenatural para NBC con François Arnaud, Dylan Bruce, Parisa Fitz-Henley, Arielle Kebbel, Jason Lewis, Peter Mensah, Sarah Ramos, Yul Vazquez y Sean Bridgers.
En 2018, dirige "FBI", el primer episodio que se emite en CBS el 28 de septiembre, con Missy
Peregrym, Zeeko Zaki, Ebonée Noel, Sela Ward, Jeremy Sisto, Alana de la
Garza, John Boyd, Katherine Renee Kane, Lisette Olivera, y Juliana Aidén Martínez,m


En 2023, se emite el drama criminal American-British-Turkish "The Turkish Detective", una adaptación de la obra de Barbara Nadel "Çetin İkmen", con Haluk Bilginer, Yasemin Allen, Ethan Kai, Erol Afsin, Deniz Ülkü, Uygar Tamer, Dilan Gwyn, Selma Ergeç y Diyar Bozkurt.
Y de 2024 a 2026 se emiten 6 episodios de "NCIS: Origins", una serie de televisión policial estadounidense y la sexta entrega de la franquicia NCIS. Es una precuela de la serie original y sigue a un Leroy Jethro Gibbs
más joven durante los primeros años de su carrera como agente en
periodo de prueba del NIS, mientras aún procesa el trauma del asesinato
de su esposa y su hija. Con Austin Stowell como Leroy Jethro, Mark Harmon, Kyle Schimd, Mariel Molino, Tyla Abercrumbrie, Diany Rodriguez, y Caleb Foote. m














































































































































