
Hallarse tentado por los cinematográficos temas fantásticos es
como intuir nuevas posibilidades entre las que nos sintamos poblados por dioses desconocidos,
espectros y hasta monstruos a fin de que la cámara no sea ya una perezosa observadora inmóvil, sino un
ojo nervioso que salta de un punto de vista a otro en su elaboración
artificiosa y el trucaje ilusionista. En consecuencia, arrancar al cine del trazo muerto, artístico y comercial, explorar sus entrañas vivas y ocultas, descubrir muchos de sus secretos y experimentar
largamente con sus fascinantes recursos, es como enfrentarse a la pantalla grande con la
misma inquietud que un niño ante un juguete nuevo y complicado,
fascinante o mágico. Y aunque la siempre dislocada
fantasía siga alimentándose ininterrumpidamente de la literatura,
seguirá también sirviéndose de tendencias casi realistas, como declaró el cineasta francés, director, productor, actor y guionista
Ferdinand Zecca (París, 19 de febrero de 1864 - Saint-Mandé, 23 de marzo de 1947): “El cine puede ser realista incluso en las escenas de trucos.”. Y
el truco siempre ha sido y sigue siendo, hoy, en plena década de nuestra avanzada tecnología, un elemento técnico al
servicio siempre de la narración. Si dejamos atrás las tantas veces
disparatadas aventuras que han convulsionado las pantallas de todo el mundo, cuando la cinematografía se convirtió en
espectáculo y se hizo industria en manos de los magnates de Hollywood, la
patria (o Meca) del supercapitalismo y de los
grandes monopolios industriales de la imagen, es cierto que el cine ha dado un salto
gigantesco durante un siglo. Años que han bastado para ofrecer en abanico un preludio de tramas casi
exhaustivas: es decir, los grandes temas que mueven al hombre desde sus orígenes: la
política, el sexo, la religión y las injusticias sociales. ¡Quién podría
predecir que la persistencia
retiniana nos llevaría tan lejos! ¿Cine, como juguete de óptica? ¿Cine Experimento de Física Recreativa?: "¡Pasen señores y señoras,
pasen!, que el cinematógrafo es mucho más que eso!". En sus cien años de vida nos ha venido ofreciendo ya un retablo de maravillas en el que se codean, en familiar vecindad,
Eurípides y Sófocles, Émile Zola, Victor Hugo y Miguel de Cervantes, Juana de Arco, Marco Polo y Cristóbal Colón, Jack el Destripador y Charles Dickens como
experimentos de magia. Y Dante Alighieri y William Shakespeare (el supuesto dramaturgo británico), y
asaltos de trenes, falsos documentales, modelos femeninos y masculinos desnudándose, Sansón y Dalila, Edipo, Tosca,
Guillermo Tell, Billy the Kid, Bonnie Parker y Clyde Barrow, atentados políticos como el de John Fitzgerald Kennedy y su muerte, catástrofes de todo tipo, la Pasión de Cristo, cadáveres que reviven en
alucinantes hangares para convertirse en monstruos por medio de acumulación de un exceso de carga eléctrica como escribió Mary Shelley
al crear la pesadilla de su
Frankenstein o el moderno Prometeo para transformarlo en un engendro... ¿Ha
ofrecido algún arte tanto y tan variado en sus cien años de existencia? En
consecuencia no todo fue folletín y melodrama, porque con este material documental de primera mano
al que llamamos"cine" también se ilustraron alucinantes exposiciones de biopics
sobre el deseo uranista con tanta audacia como la que nos ofreciera
en 1998 estos "Gods and Monsters" ("Dioses y monstruos") de Bill Condon sobre el director del primer “Frankenstein”, 1930-31, James Whale,
que no se detiene ante las razones psicológicas más profundas de su
reprimida sexualidad, alimentada en las postrimerías de su vida por una
especie de devoción histérico-erótica hacia la belleza masculina, que
vuelve a desembocar con todo el rigor de un científico en que "la forma de vida de una estrella, sea hombre o mujer, en casi siempre en sí misma una mercancía deseable"
James Whale: From Prisoner of War to Hollywood Horror King



Fue
director de cine, director de teatro y actor inglés. Desarrolló la
mayor parte de su carrera cuando decidió integrarse al mundo de
Hollywood. A Whale se le recuerda principalmente por varias películas de terror "Frankenstein" ("El doctor Frankenstein"), 1931, con Boris Karloff, Colin Clive, Mae Clarke, John Boles,y Edward Van Sloan ."The Old Dark House" ("El caserón de las sombras"), 1932, con Boris Karloff, Charles Laughton, Raymond Massey, Lilian Bond, Elspeth Dudgeon, Gloria Stuart, y Melvyn Douglas



"The Invisible Man" ("El hombre invisible"), 1933, -adaptación de la novela de H.G.Wells- con Claude
Rains, Gloria Stuart, William Harrigan, Henry Travers, E.E. Clive, Una
O'Connor, Dudley Digess, John Carradine, Walter Brennan y Dwight Frye.

En 1933 dirige dos films, "The Kiss Before the Mirror" ("Un beso ante el espejo"), con Nancy Carroll, Frank Morgan, Paul Lukas, Walter Pidgeon, Gloria Stuart, Jean Dixon, Donald Cook, Charles Grapewin, Reginald Mason, Wallis Clark, May Boley, y Chistian Rub. Y "By Candlelight" ("A la luz del candelabro"), -basada en la obra teatral austriaca de Siegfried Geyer y Karl Farkas-, con Elissa Landi, Paul Lukas, Nils Asther, Dorothy Revier, y Lawrence Grant .


En 1934, filma la primera película sujeta al código de Censura-Production Code Administration's Censorship- "One More River" ("Estigma liberador"), basada en la novela del Premio Nobel John Galsworthy, con Diana Wynyard, Colin Clive, Frank Lawton, Mrs. Patrick Campbell, Jane Wyatt, Reginald Denny, C. Aubrey Smith, Henry Stephenson, Lionel Atwill, Alan Mowbray, Kathleen Howard, Gilbert Emery, E.E. Clive, Robert Greig, Tempe Pigott y Scotty Mattraw. Y en 1935: "Remember Last Night?" ("¿Recuerdas lo de anoche?"), con Edward
Arnold, Robert Young, Constance Cummings , George Meeker, Sally Eilers,
Reginald Denny, Louise Henry, Gregory Ratoff, Jack La Rue, Robert
Armstrong, Monroe Owsley, Rafaela Ottiano, E.E. Clive, Arthur Treacher,
Edward Brophy, y Gustav Von Seyfferlitz. 

En 1937 dirige dos films más: "The Road Back" [Después de la Primera Guerra Mundial, un grupo de ex soldados alemanes intentan adaptarse a la vida civil], con un extenso reparto compuesto por John
Dusty King, Richard Cromwell, Slim Summerville, Andy Dervine, Noah
Berry Jr.,Spring Byington, Frank Reicher, Arthur Holh, William D,
Davidson, John Emery, Etienne Girardot, Lionel Atwill, Hernry Hunter,
Larry J. Blake, Gene Garrick, Jean Rouverol, Marilyn Harris, Clara Blandick, Edward Van Sloan, Dwigth Frye, Francis Ford, D'Arcy Corrigan, y Harry Cording. Y "The Great Garrick" ("El gran Garrick"), con Brian
Aherne, Olivia de Havilland, Edward Everett Horton, Melville Cooper,
Lionel Atwill, Lana Turner, Luis Alberni, Marie Wilson, Linda Perry, Fritz Leiber, Etienne Girardot, Dorothy Tree, Craig Reynolds, Paul Everton, Milton Owen, Trevor Bardette, Albert Dekker, y Chester Clute. 

En 1938, dirige tres films: "Port of Seven Seas", con Wallace Beery, Frank Morgan, Maureen O'Sullivan, John Beal, y Jessie Ralph, "Sinners in Paradise", con Madge Evans, John Boles, Bruce Cabot, Marion Martin, y Gene Lockhart.Y "Wives Under Suspicion", con Warrem Williams, Gail Patrick, Ralph Morgan, William Lundigan, Constance Moore, Cecil Cunningham, Jonathan Allen, Lillian Yarbo, Milburn Stone, J. Anthony Hughes, Samuel S. Hinds, y Edward LeSaint. 

En 1939, 1940, 1941, y 1952 dirige sus últimas películas: "The Man in the Iron Mask" ("El hombre con la máscara de hierro"), con Louis
Hayward, Joan Bennett, Warren William, Joseph Schildkraut, Peter
Cushing, Alan Hale, Miles Mander, Bert Roach, Walter Kingsford, Marion
Martin, Montagu Love, Doris Kenyon, Albert Dekker, Nigel De Brulier,
Boyd Irwin, Howard Brooks, Reginald Barlow, Lane Chandler, Dorothy Vaughan, Sheila Darcy, Robert Milasch, D'Arcy Corrigan, Harry Woods, Ted Billings, Dwight Frye, y Wyndham Standing. "Green Hell" ("Infierno Verde"), con Douglas Fairbanks Jr., Joan Bennett, John Howard, George Sanders, Alan Hale, George Bacroft, Vincent Price, Gene Garrick, Francis McDonald, Ray Mala, Lupita Tovar y Peter Bronte.
"They Dare Not Love", dirigida por James Whale, Charles Vidor, Victor Fleming con George Brent, Martha Scott, Paul Lukas, y Egon Brecher, y "Face to Face", con James Mason, Gene Lockart, Michael Pate, Robert Preston, Morjorie Steele, y Minor Watson.
James Whale vivió como un hombre abiertamente gay a lo largo de su carrera en el teatro británico y en Hollywood, algo prácticamente inaudito en aquella época. Él y David Lewis convivieron como pareja desde aproximadamente 1930 hasta 1952. Si bien no se esforzaba por divulgar su homosexualidad, tampoco hacía nada por ocultarla. En palabras del cineasta Curtis Harrington, amigo y confidente de Whale: "No en el sentido de ir pregonándolo a los cuatro vientos o de hacer pública su orientación. Pero sí, era abiertamente homosexual. Cualquier persona sofisticada que lo conociera sabía que era gay". Aunque se ha sugerido que la carrera de Whale llegó a su fin debido a la homofobia—y que supuestamente se le apodaba "la reina de Hollywood"—, Harrington afirma que "nadie le daba importancia al asunto, al menos hasta donde yo podía percibir" "Me puse a pensar en una historia que hablaba con los misteriosos temores de nuestra naturaleza y despertase terror apasionante; una para que el lector tema al mirar a su alrededor, para cuajar la sangre y acelerar los latidos del corazón."-"MARY SHELLEY"




En la edición de 1831 apareció una ilustración de la criatura. En
las primeras representaciones teatrales, se le vestía con una toga y
tanto esta como la piel del monstruo se teñían de un tono azul pálido. A lo largo del siglo XIX, la imagen del monstruo varió según el artista. El monstruo intenta integrarse en la sociedad humana pero es rechazado, lo que lo lleva a buscar venganza contra su creador el Dr. Frankenstein. Según el académico Joseph Carroll, el monstruo ocupa "un territorio fronterizo entre las características que definen típicamente a los protagonistas y a los antagonistas"
La criatura de Frankenstein se convirtió en un icono de la
cultura popular y ha aparecido en diversos medios, como películas,
series de televisión, productos comerciales y videojuegos La versión más reconocida por el público es la interpretación de Boris Karloff en las películas de la década de 1930 "Frankenstein", "The Bride of Frankenstein" ("La novia de Frankenstein") y las poco vistas "Son of Frankenstein" ("La sombra de Frankenstein"), 1939, dirigida por Rowland V. Lee, con Basil Rathbone, Boris Karloff, Béla Lugosi, Josephine Hutchinson, Donnie Dunagan, y Lionel Atwill, y "Frankenstein Meets the Wolf Man" ("Frankenstein y el Hombra Lobo"), 1943, de Roy William Neill, con Bela Lugosi, Lon Chaney Jr., Ilona Massey, Maria Uspénskaya, Lionel Atwill y Patrick Knowles, aunque dichas encarnaciones guarden poca semejanza con la obra original. 

Frankenstein, como
prototipo monstruoso de un mundo desquiciado e injusto, aunque,
naturalmente por ser una ficción literaria, no es representativo de
ninguna realidad social, y por ello mismo ha sido creado y falseado, en
ocasiones con cierto acento casi romántico, y entre un clima moral tan
lejano como llegó a ser el siglo en que la novela de Mary Shelley vio la luz.

“Mary Shelley's Frankenstein”
"Frankenstein de Mary Shelley" (1994), dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh junto a Robert De Niro, Helena Bonham Carter, Tom Hulce, Ian Holm, John Cleese y Aidan Quinn. Branagh buscó una fidelidad mayor a la novela original.

"Frankenstein" de Guillermo del Toro, (2025), con Oscar Isaac, Jacob Elordi, Mia Goth, Christoph Waltz, Felix Kammerer, Lars Mikkelsen, Charles Dance, Christian Conve, David Bradley, Sofia Galasso, Ralph Ineson y Bum Gorman; una ambiciosa reinterpretación visual y dramática enfocada en la tragedia de la paternidad y el rechazo.

























































































































