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viernes, 13 de febrero de 2026

CAMILLE (MARGHERITA GAUTHIER) -3º PARTE-

 


 

Con “Camille”, Greta Garbo, bajo la extraordinaria batuta de George Cukor, cuya libertad creadora todavía hoy logra asombrarnos, consigue elevarse más allá de los confines de un tradicional romance al uso. Su Margherita Gauthier se distingue así de muchos otros dramas románticos precisamente por su extraordinario y enternecedor realismo poético. Garbo se reserva para caballeros de paladar erótico exigente, pero define olímpicamente un inolvidable sex-appeal de la época. No en vano consiguió ser la estrella número uno de Hollywood. Pero el erotismo directo, grácil y conmovedor de su “Camille” no intenta en ningún momento glorificar la profesión que ejerce, aunque deje muy patente en nuestro recuerdo que asume de forma sublime el desgaste pasional, social y físico que la vida como cortesana del alegre París le acaba imponiendo. La Garbo entonces ya no siente el rubor de su pretendida impureza, y se enriquece con la savia de la fuente literaria. Y la excepcionalidad de su intensa aventura emocional, como tuberculosa incurable, se convierte en un pasadizo que conduce a la magia de esta prodigiosa encarnación como uno de los más perdurables hitos del Romanticismo. Hoy sigue siendo indiscutible que la Garbo, no únicamente como gran actriz, fue un acontecimiento de colosal fotogenia cinematográfica.

 


 

"Armand hace notar a Margherita que la casa en la que va a residir no es muy distinguida. (Margherita plena de felicidad responde): "Es el cielo"

 

 

"Margherita atiende divertida las quejas de Nanine, pese a que hallarse lejos de París, junto a Armand en el campo se ha convertido en el mayor de sus sueños: "Yo nunca había dormido mejor en mi vida, Nanine. ¿A cuanto está la posada de monsieur Duval?" "¿Cómo iba a saberlo, madame?" "Vamos, Nanine" "Dijo que vendría temprano por la mañana" "Estoy hambrienta. Qué brisa tan deliciosa. Que cuarto tan divino"




 

 

 


 

"Aparece de pronto la aldeana de la posada con el desayuno para Margherita" "Me ha asustado. ¿No puede llamar?"", exclama Nanine. "Llevo las manos ocupadas", le responde la posadera. "Un zueco suena mejor que sus nudillos. El caballero dijo que tomaría leche para desayunar" "Madame toma café para desayunar" "No, no, Nanine. En el campo prefiero leche" "A las diez, para el almuerzo, prepararé un par de huevos frescos" Cuando Armand llega a la posada, pasean por la campiña. "¿Cansada?" "Sólo un poco" "Vamos a la cima de la colina a ver qué hay más allá. No me importa lo que dejamos atrás ¿Y a ti?" "No" "Mira"


 

"Qué vista tan bonita hay con esta luz" "Parece el castillo de un rey" "Sí. De niña siempre quise ver cómo era un "chateau" por dentro" "Estás cansada"




 

"Aún no estoy acostumbrada a dar largos paseos por el campo" "Aparece un cochero y Armand solicita que los ayude a volver. "Buenas tardes. ¿Adónde va?" "Al pueblo" "Bien. ¿Nos lleva  parte del camino?" "Será un placer, monsieur"... "Hemos llegado muy lejos sin darnos cuenta. ¿De quién es ese castillo?" "Deben de ser forasteros. Pertenece a mi señor, el barón de Varville"

 
"¿Nanine? Nanine" "Armand quiere sorprender a Margherita: "Deje el cubo, ahora se lo llevo yo" "¿Hay alguna carta para mí" "No, madame" "Toma este libro y si llega mientras estoy con monsieur Armand ponla aquí y envíala con Jacques" La confidencia de Margherita a Nanine despierta los celos de Armand que cree que le oculta algún secreto a través de una carta" "Muy bien" "Armand no debe saberlo" "Sí, madame" "Dame el libro. Yo se lo explicaré a Jacques" "Armand anda apesadumbrado debido a los fugaces celos que aquella oída confidencia han despertado en él" "Ya estás aquí. ¿Verdad que hace un día precioso?" "¿Tan precioso te parece?" "Bueno, los pájaros se han dado cuenta"
 
"¿Por qué estás tan callado?" "¿Por qué no?" "Sentémonos aquí. Qué bien huele la tierra. Mejor que ningún perfume. Un trébol de cuatro hojas. Mi primer trébol de la buena suerte. Cuando era pequeña solía buscarlos, pensando que lo cambiarían todo. ¿Por qué estás tan triste? Si sonríes, te lo doy" "No, quédatelo es tuyo" "Disculpen", aparece Jacques en aquel momento. "Éste es el libro que buscaba, madame" "Sí, gracias, Jacques" "Así que estás leyendo Madame Lescaut? No, no te dejaré" "¿Por qué?" "Porque era infiel, mentirosa y tramposa" "Solía gustarte. Ella le quería igual" "Él no era mejor que ella si la compartía" "Los mendigos no eligen" "No debería amar a un pobre" "Me haces daño" "Dame ese libro"
 
"Toma, la carta que esperabas" "Léela" "¿Has vendido tus joyas?" "Un anillo. Para que Nichette tenga vestido de novia y una pequeña dote" "Perdóname"

 

 
"¿Por qué no celebramos aquí la boda?", propone Armand. "¿Puedo?" "Por supuesto" "Vamos a escribirle una carta a Nichette para decírselo. ¿Me ayudarás a escribirla?" "Sí"


 








 

 
"¿De qué has estado hablando tanto rato con Prudence?", pregunta Armand, ahora que ya ha acabado la ceremonia de la boda de Nichette. "No te lo diré aún", bromea Margherita. "Cree que es un desperdicio que estés conmigo. Quizá lo sea" "¿Que quiso decir Gaston con un puesto perdido?" "Se ha cubierto un puesto en Asuntos Exteriores que Gaston creía que yo quería" "¿Seguro que no?" "Sí, seguro. Suponía irme de Francia" "Podríamos subir a la cima de la colina" "¿A ver el chateau del barón?" "No. ¿Vas a estropear un día como éste con tus celos?" "No, por supuesto que no. Es sólo que siempre sé que está ahí" "Pero yo siempre estoy aquí" "No me dejes nunca"

"Nunca lo haré" "No soporto que se acabe el verano" "Yo tampoco" "¿Podrías seguir viviendo así?" "Ya no podría vivir de otro modo"


 
"Le he escrito a mi padre para pedirle que me dé mi dinero" "¿Por qué?" "Para planear nuestro futuro. No tendrás que vivir en un quinto piso como Nichette. Tendrás una casita con jardín para ti sola. Mañana me voy a París a ver al abogado que lleva la herencia de mi abuelo" "¿Sabes lo que le pedí a Prudence?" "No, ¿qué?" "Véndelo todo, págalo todo" "Para poder tener un piso como el de Nichette" "¿Si?" "¿Lo dejarías todo por mí?" "Todo en el mundo. Todo. Nunca te pongas celoso. Nunca dudes de que te quiero más que a nada, más que a mí misma" "Entonces cásate conmigo""¿Qué?" "Hoy me he casado contigo. Todo lo que dijo el cura era para nosotros, y en mi corazón te hice todas las promesas" "Y yo a ti" "Entonces" "No, no, eso no está bien" "Déjame amarte. Déjame que viva para ti" "No dejes que pida nada más al cielo. Dios podría enfadarse"







 
 
 
 

 


"Los días felices de Margherita en la campiña se verán truncados inesperadamente por la visita de Monsieur Duval, padre de Armand, que llega hasta allí con un propósito demoledor para la feliz pareja" 

 
(Monsieur Duval) "¿Mademoiselle Gauthier?" "Sí" "Me dijeron en la posada que encontraría aquí a mi hijo" (Margherita) "¿Su hijo?" "Armand Duval" "Sí, Armand Duval viene a menudo, pero hoy está en París. ¿Quiere pasar? "Gracias" "Siento que su hijo no esté aquí, monsieur" "Bueno, menos mal. No tenía ningunas ganas de verlo, dadas las circunstancias. De hecho me alegro de poder hablar con usted con franqueza. Mire, sé lo que ha estado ocurriendo aquí" "No cree que sea digna de su hijo. Tiene razón, no lo soy" "No. Ninguna mujer es digna del amor de un hombre si está dispuesta a dejar que se arruine por ella como hace usted". 


 
"No sé lo que le ha contado, pero no eso no es cierto"  "El propio Armand me ha dicho que quiere que le entregue la totalidad de su modesta fortuna. La razón es obvia, ¿no? ¿Va a negarme que quiere el dinero para usted?" "Sea cual sea la razón, espero que no se lo entregue" "Ojalá creyese que es usted sincera" "Hace unos años vivía de pan y sopa. Puedo arreglármelas sin pedirle nada a Armand" "Le diré lo que he venido a decirle. Esto se debe terminar en seguida" "Puede ahorrarse sus palabras, monsieur" "¿Cuánto hace que conoce a Armand, madame?" "Tres meses y 12 días, monsieur" "Tres meses y 12 días- ¿Y cuánto espera que dure esto?"

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"¿No conoce el amor duradero?" "No, si no está santificado por el matrimonio, ni bendecido por los hijos o los lazos sociales" "Siempre querré a Armand, y él me querrá siempre" "Siempre, ¿eh?" "Siempre" "¿La experiencia no le ha enseñado que no debe confiar en el corazón humano?" "Creo que conozco mi corazón mejor que usted, monsieur. Y puedo confiar en que no cambie" "Una mujer desvalida no puede permitirse dar los mejores años de su vida a un hombre que cuando le deje, la dejará sin nada"





 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
"Aún así, esto no puede continuar" "¡Puede continuar!" "Artmand es joven, y tiene una carrera y una vida por delante. No puede hacer lo que más le conviene si está atado a una mujer que no puede presentar ni a su familia ni a sus amigos" "Armand es como los demás hombres" "Vamos madame, sea sincera. ¿No lo encuentra diferente?"   
"No lo encuentra más sensible, más leal? ¿O no soy objetivo porque soy su padre?"
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
"No, no, no. Armand es diferente" "Mientras Armand quiera, no entrará donde usted no pueda entrar. Pero un hombre siempre puede regresar. Siempre puede regresar" "¿Y si le digo que tengo la impresión de que no viviré mucho?" "Entonces la reñiré por ser soñadora y un poco tonta. Lo que siente puede ser la melancolía de la felicidad, ese sentimiento que nos invade cuando vemos que ni siquiera el amor puede seguir siempre en pleamar" "Sin Armand estoy perdida" "Con él, los dos están perdidos. Sin profesión de ninguna clase, ¿qué pueden hacer él? A no ser que caiga tan bajo que deje que otro pague las facturas" "Si conociese a Armand, no diría eso" "Nadie sabe en qué se convertiría si pierde el respeto por si mismo. Pero creo que ése es un precio demasiado alto, incluso para el amor. Quiero que Armand disfrute de la vida, no que se sacrifique por ella. Mire, quiero tanto a mi hijo como pueda quererlo usted" "Sí, pero usted tiene más gente a quien querer"
  
 
 "Yo sólo tengo a Armand. No sabe cuánto he cambiado. Él me enseñó que el amor no siempre es egoista ni la bondad aburrida".
  
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 ... ni los hombres infieles. No me pida que renuncie a un amor como el suyo" "Piense que es mejor para él. Piense que querría para él si fuese su propio hijo. Entonces piense como lo está privando de su derecho a una vida normal. Intente darse cuenta de que todo lo que la avergüenza de su pasado sólo empañaría su futuro" 
"Dice que lo quiere. La creo" 

 
 
"Por eso puedo venir aquí. Un hombre que se está haciendo viejo, y pedirle que haga este gran sacrificio tan humildemente como le pediría un favor a una reina. No puedo dar nada a cambio salvo las gracias y mi respeto. "Por favor, déjelo"¿Qué he de hacer?" "Hable con él. Dígale que la deje" 
 


  
 
 
 
 
"Me seguiría" "Dígale que no le quiere" "No me creería. Sólo conozco una manera. Pero no le diré cuál. Sabía que era demasiado feliz"  "¿Qué va a hacer?" "No piense en ello. Se lo enviaré de vuelta esta noche" "¿Cómo puedo compensarla por todo lo que está haciendo por mí?" 
 

"Y nunca olvidaré lo que mi familia y yo le debemos" 

 

"Adiós, monsieur. No se lo reproche. Ha hecho lo que el padre de Armand debía hacer.. Pero no se lo cuente. Lo odiaría. Y no quiero que eso ocurra, porque necesitará todo el valor y apoyo que pueda darle durante mucho tiempo, creo". "Que Dios la bendiga, Margherita Gauthier"

"Margherita escribe una nota al barón de Varville entre lágrimas, pidiendo a Nanine que la lleve de inmediato al barón para verse con él esa noche, y renunciar definitivamente a Armand" (Nanine) "¿Se ha marchado el caballero? Y cuando observa el llanto de Margherita, pregunta: "¿Pero madame, ¿qué le pasa?" "Quiero que le entregues esta carta al barón de Varville tú misma" "Pensaba que era feliz por fin con monsieur Duval" "Lo era" "No sé qué contiene, pero sé que sólo pensar en el le da escalofríos. ¿Seguro que quiere que se la lleve?" "Sí, sí, Nanine. Ve ahora mismo., y reza por mí. Reza para que tenga fuerzas para hacer lo que tengo que hacer" "Tiene las manos heladas, criatura. Cuéntele a Nanine lo que va a hacer" "Hacer que mi amor me odie. Hacer que me odie. Que Dios me ayude"

 


 

 












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