sábado, 1 de diciembre de 2007

I soliti ignoti (Rufufú)


Chorizos de poca monta, personajes barriobajeros. Y una humanidad que se nos mete en las entretelas. Toda esta pandilla de infortunados, que el gran comediante Mario Monicelli retrató para nuestro goce cinéfilo, destila neorrealismo por cada uno de sus poros, y víctimas de tanta situación limite a que los arrastra su terrible supervivencia, planean un robo descabellado. Sus reuniones son caóticas, sus cobardías un cachondeo hilarante, sus sueños tan magníficos como los de cualquier hijo de vecino.

































Monicelli bate el apetecible cóctel y mete en él a Totó, Marcello Mastroianni, Vittotio Gassman, Claudia Cardinale, Renato Salvatori y Carla Gravina. Un reparto espléndido y disfrutable. Todos sobreviven al casi tóxico robo, que, por supuesto no llega a buen puerto. El final "alimenticio" es genial. Hay tanto talento, que nos derretimos ante semejante "troupe".





Si no se
oye en italiano, ¡no sirve!