viernes, 31 de mayo de 2019

HEDY LAMARR: Éxtasis y yo


"HEDY LAMARR: Éxtasis y yo"
"Se cumplen 104 años del nacimiento en la Viena "Austro-Húngara, de HedyLamarr"

"Mi primera noche con Hedy Lamarr"





¡¡Aquel ensueño de mujer llamado Hedy Lamarr!! Estreno en el cine de barrio de "Sansón y Dalila". Embrujo bíblico de una inolvidable Dalila "made in Hollywood" (hembra de armas tomar como hubo pocas), que, por medio de la subyugadora cadencia de la impagable voz de Elsa Fábregas, rostro de la Lamarr en un primer plano casi "Davinciano", y con la más inspirada y majestuosa de las músicas de Victor Young de fondo, exclamando en perfecto castellano: "Ven a Egipto conmigo. No seremos Danita y Filistea, sino Sansón y Dalila. En el valle del Nilo el aire está perfumado de mirra, y sólo el vuelo de los ibis oscurece el sol. ¿Quieres acompañarme?...", ¡ay!, estremeció mi noche cinéfila, y el apogeo orgiástico del gran pastiche del señor De Mille hechizó mis días de infancia.

"Habla Hedy Lamarr sobre "Sansón y Dalila"

"... Mr. De Mille y yo nunca pudimos trabajar de acuerdo. A pesar del éxito fabuloso de "Sansón y Dalila", rechacé la oferta de De Mille para actuar en "El mayor espectáculo del mundo". Me exigía demasiado. No sé si tenía o no tenía razón, pero sé que, como actriz de éxito, estaba en mi derecho de trazarme mis propias líneas de conducta y trabajo. (Resulta irónico que después que rechacé el papel en "El mayor espectáculo del mundo", De Mille contratara a Betty Hutton, la actriz a quien primero ofreciera el papel estelar en "Sansón y Dalila")

Cuando se terminó la película y ya empezaban a desaparecer las cicatrices de los combates, entrevistaron a Mr. De Mille por la radio, y se expresó así de mí: "Discutíamos bastante, pero yo respetaba a Hedy. Le gusta hacer películas; esto se advierte a primera vista. No tenía ni idea de que Hedy fuera tan buena actriz como demostró serlo. Es orgullosa, pero hace lo que se espera de ella. Cuando más furioso estaba, Hedy no perdía la calma. Tiene mucha confianza en sí misma y se respeta. Es una persona muy sencilla si se tiene en cuenta su fama y su belleza. Aunque temo hacer otra película con ella, debido a nuestra incompatibilidad personal, ya le he pedido que sea la actriz principal en "El mayor espectáculo del mundo"... 

"El final fue glorioso y ya no me importó lo que ocurrió durante el rodaje. Terminé queriendo mucho al señor De Mille, aunque durante la filmación no le adorara precisamente... Con "Sansón y Dalila" había "olido sangre". Estaba en la cumbre. Enamorada de la vida. Quería hacer otra gran película. Era una verdadera compulsión..."
HEDY LAMARR: "9 de noviembre 1915 (¿1914?) -declarado "Día del Inventor"- "Casselberry, Florida (EE.UU.), 19 de enero de 2000"









"Biografía"











 




 


"Nací regordita, y fue en Viena, el 9 de noviembre de 1915 (¿1914?) Me bautizaron Hedwig Eva María Kiesler. Mi padre, Emil, era director de Banco, y mi madre, Gertrude (Trudi) dejó su carrera de pianista para cuidarme. Era muy niña y ya todo el mundo me llamaba la princesita Hedy. Era bonita, pero no tenía nariz. Una cara redonda con dos agujeros. A los trece años me llamaban "el patito feo" Y a los catorce años, un hombre que hacía la limpieza, como vio que no había nadie en mi casa, trató de violarme dos veces. Le herí con una miniatura de marfil que había en casa y le herí donde más duele. La estatuilla se quebró. Yo no me atreví a contarle nada a mis padres. Me pegaron por lo de la estatuilla. Hacia 1929 me gastaba el poco dinero que me daban "escapándome" al mundo fantástico de la revistas de cine. Empecé a pensar en ser actriz..."

"Años después, cuando los cirujanos plásticos no daban abasto para terminar las narices a lo Hedy Lamarr que les pedían las mujeres, y cuando Hollywood me estaba convirtiendo en una diosa, todavía sufría por esos sobrenombres en el sofá del psiquiatra ... A los veintiún años me hallaba en Berlín esperando las noticias sobre mi cuarta película y mi primer papel estelar "Éxtasis". La Junta de Censura del Estado de New York, en USA, había prohibido la exhibición pública de la película. Me bañaba desnuda en un lago, corría en cueros entre los árboles. El film fue tachado de indecente, inmoral y corruptor de la juventud. Pero un famoso juez, Learned Hand, declaró que "no veía nada que en ningún sentido fuera inmoral". Así pues, en diciembre de 1935, Estados Unidos aprobó la entrada de "Éxtasis" en el país. Conocí a Louis B. Mayer en París. El famoso magnate de la MGM viajaba por Europa en busca de talentos. Por entonces yo no andaba muy segura de mi inglés. -Ya vi "Éxtasis". En Hollywood no se sale adelante con esas cosas. Las nalgas de la mujer son para su marido, no para los espectadores..."

"Cuando una vez me preguntaron si pensaba hacer películas al desnudo en América, exclamé "Mirad vuestras revistas americanas y fijaos en la propaganda de los jabones. Eso es todo lo que hice... ¡me bañé!" En MGM siempre me sentí vulnerable. Rodé muchas películas. Las reseñas que hablaban de mí, exclamaban: "Una belleza que arrebata" "Fascinante como un horizonte nocturno de joyas" "Hedy Lamarr es una gloria" En 1944 cancelé mi contrato. Fui directa al grano: "Señor Mayer, he llegado a la fase adulta de mi carrera. Tengo una hija. No quiero hacer tantas películas. Y quiero sueldo extra, especial, en las que hago. No sólo sueldo; quiero que sean también las mejores". (Uno de mis grandes fallos fue la incapacidad para escoger buenas películas en donde actuar. Antes de rodar "The Conspirators", todavía para MGM, la Warner Brothers me ofreció "Casablanca". El relato me pareció demasiado complejo y lo rechacé. Pero ganó toda clase de premios y se la consideró la mejor película del año. Si la hubiera escogido, quizás habría cambiado el curso de mi carrera). Ya me habían precavido contra los trucos del señor Mayer: "Se pierde demasiado cuando se nos escabulle la publicidad que aporta un gran estudio- dijo- No me gustaría verla en decadencia y en busca de cualquier cosa. Después de todo yo fui quien la descubrió. Había resuelto dar la espalda a dos frentes de lucha: a mi matrimonio con John Loder y a la MGM".

"Hollywood siempre ha estado lleno de agentes, de agentes en ciernes, de arribistas y de parásitos: algunos son buenos y otros son malos. A uno de estos últimos le llamaré Sidney. Le cité a comer. Louis era otro agente amigo suyo a quien también había invitado. Alguien llamó por teléfono mientras cenábamos. Escuché atentamente desde que le oí nombrar C. B. -Se refería a Cecil B. De Mille- Me dijo que le había preguntado si Betty Hutton estaría disponible para hacer el papel de Dalila, en el mayor espectáculo que planeaba: "Sansón y Dalila". "¿Y qué tiene eso que ver conmigo? ¿No se trata de un drama bíblico?... C. B. es un genio-dijo Sidney- cuando empiece a repartir dinero y talento, todo el mundo querrá acostarse con la heroína de un drama bíblico. Es natural: "un tipo con músculos y una joven virgen" El análisis de Sidney daba náuseas; pero tenía talento para oler los éxitos. "Usted tiene el cuerpo adecuado, y en el rostro tiene escrita la virginidad. Le cortará el pelo a Sansón y todos los hombres que haya en el público se van a estremecer... Sansón quedará ciego y usted le entregará en manos de sus enemigos. ¡Oh!, lo hombres que vean esa película la amarán, la desearán como se desea a una virgen infiel" "¿Eres un psiquiatra?", le interrumpí. "Escúcheme, Hedy, la gente es como los témpanos. Esconde la mayor parte bajo el agua. Toda mi parte oculta es puro sadismo. Los hombres desean acostarse con una zorra y hacer todo con ella mientras la poseen... Basta combinar músculos, senos y sadismo, y ya se tiene asegurado el éxito financiero. Se agrega un genio como C. B. y todo el dinero del mundo, y ya se tiene todo en la mano. Cada película que hace el viejo tiene su importancia"... "¿Qué trajes llevaría?" "Nada, algo de oro y algún trapo" "¿Quién hará de Sansón" "Están pensando en Victor Mature. Sólo se tratará de un cuerpo que la haga resaltar todavía más a usted, Hedy. Músculos y senos endulzados con religión. Perfecto para una belleza como la suya. arreglaremos una cita con C. B. Usted me dará una prima como gratificación, y si se realiza el negocio, ¿qué le parece?, ¿nos vamos al lago Tahoe por unos días y nos divertimos en la cama?"..."No, -repliqué yo- la asociación de actores de cine no establece en sus estatutos que exista tal clase de pago" Tenía los ojos turbios. No hizo caso del sarcasmo. "De acuerdo. Sólo quería que supiera cómo me funciona la cabeza"...

"Cuando me presenté en el despacho de C. B., el genio brillaba de alegría contándome la gran empresa. Le voy a preguntar algo. No quiero que me conteste ahora mismo. Quiero que lo piense" Hubo un momento de silencio. "¿Le gustaría ser la Dalila de mi "Sansón y Dalila"? Levantó la mano. "No me diga nada. La llamaré mañana."




"La película sería una de las que ganaría más dinero en la historia del cine, pero tuvimos muchos problemas. Me sentía como una pieza de ajedrez que el amo movía a su voluntad. No me gustaba hacer películas de ese modo. Se lo dije a C.B. Me escuchó con sus grandes ojos de pájaro y me dijo: "Yo no actúo y usted no dirige"... Un león causó problemas a causa de la camisa roja de Victor Mature. "Señor De Mille, a los animales no les gusta el rojo (C. B. había culpado al domador), bastará con que Victor se cambie de camisa." En efecto, el león se portó bien: "Creía que sólo los toros reaccionaban con el rojo", me dijo agradecido el viejo genio".

 "On the set of shooting"
 
"Durante el rodaje acabé convencida de que Victor me estaba "robando cámara", dado su gran tamaño, y me quejé: "Victor trabaja siempre como si la cámara debiera enfocar sólo su rostro y mi espalda" C. B. supo tranquilizarme: "¿Cree que en América habrá muchos hombres que van a preferir mirarle la cara a Victor Mature y no las nalgas a usted, Hedy?" El fotógrafo del estudio tenía instrucciones de seguirme a todas partes y fotografiarme hiciera lo que hiciese. Tenía que asegurarme de que la puerta de mi camarín quedaba bien cerrada cada vez que entraba en él; en caso contrario, ¡Dios sabe qué fotografías habría tomado! Las comidillas que suscitaron mi fotografías resultaron un buen gancho para el futuro éxito del film".


"Sansón y Dalila" fue uno de los mayores booms del "box-office". Los estudios Paramount insistieron"a cualquier precio" para que Hedy Lamarr rodase de nuevo con ellos: "Me presentaron un western: "Copper Canyon", con Ray Milland, y como director el popular John Farrow. ¡Todos nos equivocamos!" ...




"No creo en otra vida después de la muerte. Las cenizas son cenizas y el polvo es polvo. Ciertamente no quiero convertirme en polvo (ya tengo bastante problema con él en la limpieza de la casa). De todos los ingredientes que hacen una vida: salud, amor y dinero, he tenido mucho de cada uno de ellos y he utilizado los tres al máximo. Mi historia favorita es ya conocida: Se dice que C. B. De Mille llegó al cielo y que el Señor le dio la bienvenida. "C. B- le dijo- ya has pasado las puertas del cielo y quiero concederte todas las necesarias garantías para que hagas lo que quieras"... "Señor, ya que hay en el cielo tantos nombres famosos del cine, Harlow, Lombard, Barrymore, Bogart, Cooper, me gustaría realizar una película... ¡la mejor película jamás producida en el Cielo y en la Tierra!"... "Se te concede el deseo- le dijo el Señor sonriendo- Y querido C. B. -le agregó-, tengo una muchacha..."

"Hedy Lamarr, Friedrich Mandl, "Ekstase / Symphonie der Liebe"







"Hedy juvenil"





Hedy Lamarr abominó desde un principio del ascenso de Adolf Hitler al poder y la posterior anexión de Austria al III Reich. En 1933 había contraído matrimonio con Friedrich Mandl, afecto al régimen fascista. Como Hedy cuenta en su autobiografía, Mandl era el propietario de las Hirstenberger-Patronen-Fabrick Industries. Entidad temida por todas las capitales del mundo. Su fama se debía a un dicho muy conocido en Europa: "La Hirstenberger empezaba y terminaba guerras". Mandl era un personaje violento en todas sus facetas, tanto en los negocios como en el amor. Había contraído matrimonio con una de las mujeres más bellas de Viena, Hella Strauss, a la que engañó en repetidas ocasiones con sonadas experiencias extramatrimoniales en los dos años que estuvieron casados. Una de las más célebres fue con la famosa actriz alemana Eva May, que se suicidó cuando Mandl la abandonó.  

Hedy Kiesler ya había actuado en cuatro films para los Estudios Vieneses Sascha. Su director Alexis Granovski había pedido que hiciesen una prueba a aquella jovencita de dieciséis años que se había presentado sin cita previa en el Sascha.  A tal edad cursaba estudios de ingeniaría, y según sus profesores se trataba de una joven "superdotada".  No obstante, los había abandonado decidida a dedicarse a los artísticos. Fue alumna en el teatro berlinés de Max Reinhardt, renombrado director teatral austriaco que ofrendaría una nueva experimentación del arte de la actuación y de los montajes escénicos. Hedy explica que había convencido a sus padres para que la dejaran seguir sus estudios de Arte Dramático en Berlín y que fue un joven Otto Preminger quien la ayudó a colarse en la escuela de teatro de Reinhardt. Éste se fijó en ella asombrado de su comparecencia inesperada en la academia, pero como había dejado de ser un patito feo, (así apodada a los trece años), acabó preguntándole si sabía actúar. "Le dije que sí, y recordó que tenía un papel disponible, aunque secundario, en "Das Schwächere Geschlecht" ("El sexo débil"). No le desilusioné, y hasta mandó flores a mi madre. Mi actuación teatral provocó buenas críticas -más que las que se escribirán después sobre la película de 1933, cuyo título se cambiaría por "Ekstase / Symphonie der Liebe"  ("Éxtasis")- Continué mejorando como actriz gracias a Max Reinhardt, que me presentó gente del mundillo teatral, y pude asistir a grandes representaciones teatrales". 

 "-1932-"Man braucht kein Geld"("No precisamos dinero")





 




La prueba en Sascha resultó horrible, pero Granovski consideró que aquella bella jovencita tenía la suficiente calidad como para poder intervenir en un fragmento del film mudo austriaco-germano "Sturm im Wasserglas" ("Tempestad en un  vaso de agua"), que fue estrenado en 1931, pero fue rodado en 1929. Georg Jacoby la dirigió y Hansi Niese fue su actriz principal. Los Estudios Sascha comprendieron en seguida que era necesario mantenerse a tono con las corrientes industriales que ya imponía el cine sonoro. Hedy Kiesler intervino en la siguiente producción de los estudios vieneses: "Geld auf der Straßy" ("No se necesita dinero"), 1930, que se había planteado como película muda y también sonora, dirigida por Carl Boese. Hedy interpretó a una ingenua muchachita, hija de un comandante. Cuando el film se proyectó en los Estados Unidos, en 1932, un comentarista de cine del New York Times aseguró que las cualidades dramaticas de la joven Kiesler eran mediocres, pero que su resplandeciente belleza daría que hablar. Un muchacha por aquel entonces desconocida para el gran público estadounidense, pero que era ya famosa en Austria y Alemania, tras haber rodado tres películas más para Sascha: "Die Blumenfrau von Lindenau" ("La mujer de Lidenau"), 1931, dirigida  por Georg Jacoby, y "Die Koffer der Herrn O.F". ("El pantalón del señor O.F."), 1931, dirigida por Alexis Granowsky, y la versión sonora "Man braucht kein Geld" ("No precisamos dinero"), que dirigió también Carl Boese.

"Sissy teatral"

Hedy asediada por pretendientes varios, había rechazado a Ritter Franz Von Hochstatten, hijo de una de las familias alemanas más distinguidas y que acabó ahorcándose."Vi a Fritz Mandl por primera vez durante una representación en Viena. Yo interpretaba a "Sissy", obra teatral basada en la vida de Isabel de Austria. Mandl me bombardeó con flores, cuyos ramos eran acompañados por escuetas tarjetas que decían: "Fritz Mandl", y nada más" A partir de ese día Hedy se vio obligada a renunciar a su carrera. Viajó constantemente en su compañía. La llevó a su finca de caza donde le presentó a sus "diecisiete perros", y a un desmesurado, aunque amistoso, conjunto de servidores, formado por cocineros, jadineros, mayordomos y doncellas para los dos pisos que formaban la enorme finca de caza. Finalmente, cuenta también Hedy: "Me pidió -me exigió- que me casara con él. Te amo profundamente -fue parte de su declaración- Nos casaremos para siempre... Seremos el uno del otro, ¡sí!,... para siempre. Ese "para siempre" significó tan sólo dos años de matrimonio. La boda tuvo lugar el 10 de agosto de 1933, en la iglesia de San Carlos, Viena. 

"Siempre he tenido una cualidad respecto a los hombres: hacerles sentir que me poseen... en un noventa y nujeve por ciento. Y este último uno por ciento enfurecía a Mandl. Su ego requería el ciento por ciento y más. Debía amarle compulsivamente, aunque no me lo pidiera" 
"Madame Mandl"



" Symphonie der Liebe" / "Ekstase" ("Ecstasy"-"Éxtasis") fue lo que se interpuso definitivamente entre nosotros. Una noche Mandl hizo proyectar una sesión privada de la película. Como únicos espectadores nos hallábamos sus subordinados y yo. Sabía por la publicidad que había acompañado a la película lo que iba a ver. Pero yo no dudaba de que se iba a enfurecer al ver a su esposa desnuda correr por la pantalla. Tenía la cara congestionada, y sin mirarme, exclamó: "¡Comprad todas las copias en existencia! ¡Y sobre todo conseguid el negativo! ¡El precio no me importa!" Pero como suele suceder en estos casos, el negativo se halló celosamente guardado hasta que los rusos lo destruyeron después de entrar en Budapest. Mandl se pasó gran parte de esos dos años tratando de suprimir la película. Corrió la voz de que mi marido ofrecía un preció muy alto por las copias de "Ekstase". Pero el film fue doblado a todos los idiomas, e incluso se le agregaron y suprimieron varias escenas. Pero las escenas de mi desnudo nunca se cortaron. Y puedo añadir que las versions legítimas de "Ekstase" hasta ganaron más de un premio"











Lo cierto fue que Hedy Kiesler se había negado a rodar desnuda. Su director, Gustav Machatý, fuera de sí, las exigió porque según su particular y desaforada opinión sin esas escenas la película quedaría totalmente arruinada. Hedy tenía un salario muy bajo, y del rendimiento de "Ekstase", el film maldito que, sin embargo, la lanzaría a la fama, nunca percibió ni un centavo. La joven, durante el rodaje, lloró amargamente. Hubo un compromiso por parte del director y de todo el equipo. Las cámaras se situarían muy apartadas del cerro donde tenía lugar la escena. Ella correría entre los árboles, hacia la laguna en la que debería nadar unos minutos. Se desvestiría detrás de un árbol, y tras una rápida señal del director debería partir corriendo. Por fortuna, hacía calor y había viento. Los técnicos se perfilaban a lo lejos como unos puntitos. "Cuando Gustav Machatý dio la señal, disparó un arma", cuenta también Hedy. "Respiré profundamente, corrí zigzagueando entre los árboles, y me lancé al lago. Después de unas cuantas brazadas en el agua fría, dejé de nadar, me apoyé en el fondo y doblé las rodillas de modo que se me viera sólo la cabeza. Alguien me estaba gritando con un megáfono portátil que debía repetir la escena. Quería negarme, pero ya no podía volverme atrás. Tiritando, regresé al árbol. Alguien (nunca supe quién) había puesto una toalla en el suelo. Me sequé y esperé el condenado disparo de mi director. ¡Pero el arma se estropeó! Poco después, la voz del megáfono gritó que partiera. Otra vez zizagueé bajo los árboles, quizás batí todas las marcas de velocidad. De nuevo nadé un poco y volví a sacar la cabeza fuera. ¡Bien!- fue la opinión oficial- ¡Maravilloso!... " Hubieron varias versiones de la película. Y también copias nuevas legítimas e ilegítimas. La United Artists utilizó muchas imágenes para su film de 1964 "The love Goddesses". Pero, como confiesa Hedy: "Si alguna vez visteis "Ekstase", sólo os puedo decir que en los famosos primeros planos recordéis que estaba sufriendo. Yo misma vi esa parte y comprobé que la emoción que se manifiesta en mi rostro es la del más total agotamiento. Había momentos en que ya no podía más, en que ni siquiera lograba concentrar la mirada..." Los padres de Hedy asistieron al estreno junto a su hija. Emil Kiesler su esposa y Hedy salieron de la sala cinematográfica tras las "escenas famosas" Hedy escribió: "Las imágenes en el lago eran rápidas. Pero no lo bastante. Los técnicos me engañaron, usaron teleobjetivos. ¡Y la cámara parecía estar a menos de siete metros de distancia!  Me dieron ganas de matar a Machatý allí mismo. Después quise huir y esconderme. Tardé una semana en atreverme a salir de casa. De todas formas, es importante recordar que todo esto no sucedía en América, sino en la Europa de los años treinta"

La mansión de los Mandl  (conocida por "Der Gipfel"-"La Cumbre"-) fue punto clave del mapa mundial en 1937. Hitler se movía, y a Hedy le resultaba soreprendente que los austriacos no cayeran en la cuenta de lo que se avecinaba: la inminente destrucción del idílico mundo europeo. Hedy Mandl" ansiaba recobrar su libertad. En una cena conoció al coronel inglés Righter. Cuando pudo hallarse a solas con él, (Mandl, como perfecto anfitrión, salió en busca de cigarrillos para el coronel) le propuso que la ayudara a escapar de Viena. Se hallaba prisionera en su casa y en su propio país. Righter lo consideró una locura pasajera, pero cuando Hedy le comentó que su marido la hacía vigilar y que la situación resultaba cada vez más insoportable, Righter prometió ayudarla. El avispado Mandl, desconfiando de su esposa, había grabado en un disco toda la conversación mantenida con el oficial inglés. Cínicamente, se lo hizo escuchar a Hedy, y luego añadió que en los negocios era necesario saber lo que pasaba en todas partes. Y que Righter no podría ayudarla a salir de Viena porque dependía enteramente de él. Le comunicó que aumentaría la vigilancia, y que a partir de aquel día debía limitar sus actividades a sus habitaciones. Sin embargo, la amenazadora situación política obligaba a Mandl a viajar constantemente a Alemania. Al regreso de sus viajes exigía de su esposa noches enteras de ferviente sexualidad. Acostumbraba de igual forma a colmarla de importantes regalos. Como anfitriona de la casa, Dame Mandl aprendió bien su papel. El lujoso caserón estaba siempre lleno de toda clase de políticos influyentes y hombres de negocios más o menos aventureros. Hedy cuenta que todo empezó cuando pudo cambiar de criada. Encontró una tan alta como ella. Su nombre era Laura. Imitó el modo de camnar y de hablar de su criada. Se enteró bien de sus costumbres diarias. Usó a escondidas algunos de sus trajes y cosméticos. La oportunidad surgió cuando le contó que un jueves de asueto, tras un par de días libres, debía reunirse con un amigo íntimo en París. "Envié inmediatamente algunas joyas y dinero a una persona de confianza en París. Me levanté temprano  ese jueves y puse píldoras para dormir en el café de Laura. Coloqué mi ropa en su maleta, le dejé dinero, me vestí de criada y me escabullí por la puerta de servicio. Tenía las llaves del viejo coche de Laura y llegué al ferrocarril sin problemas. Esperaba contar con cinco horas de gracia. Me había preparado para todo esto con varios días de anticipación. Me quedaba en cama hasta muy tarde y exigía que se me dejara tranquila. Sabía que apenas descubrieran mi desaparición, la alarma llegaría a Mandl, que estaba en Alemania, con la misma rapidez que si estuviera en la habitación contigua. No había nadie en la estación cuando compré el billete. Debí esperar doce minutos. Como cualquier espía novato, suponía que todo el mundo me estaba observando. Me las arreglé para darle la espalda al jefe de estación, que tenía el teléfono a su lado. Supongo que mi estudiada indiferencia me sirvió para actuar en una película del año 1944 -"The Conspirators" ("Los conspiradores")- la respuesta de la Warner Brothers a "Casablanca"- En la aduana apenas si me miraron los documentos. Llegué a París sin incidentes y empecé a sentirme libre de peligros. Calculaba que Mandl no estaba dispuesto a dejarse envolver en ningún escándalo internacional. Y menos en Francia. No me podía llevar de regreso contra mi voluntad. Ésto era importante para él; pero no le importaba tanto como los negocios. Había jugado a tenerme prisionera. Yo jugué a escaparme. Y él perdió..." Hedy Mandl consiguió el divorcio, tras rechazar todos los derechos de indemnización y a repartición de la propiedad. Probablemente, habría ganado unos cuantos millones. Sólo aceptó quedarse con las joyas que había llevado consigo. Estaba decidida a borrar de una vez su insufrible y catastrófico matrimonio. Algunos amigos influyentes de París le aconsejaron que acudiera a Roma y solicitara la anulación definitiva. Al fin se la concedieron. Durante ese frenético período le llegó un telegrama anunciándole la muerte de su padre. Pero Hedy, tras una "insoportable" conversación telefónica con su madre, no se atrevió a volver para los funerales. Hedy Kiesler confesaría: "No me avergüenzo en declarar que no he conocido ningún hombre comparable a mi padre y que nunca amé a ningún hombre tanto como a él. Pero, por supuesto, nunca he podido regresar otra vez "a casa", a esa casa de la calle vienesa "Peter Jordan" Y lo que durante mi vida he poseído que más se parezca a ese hogar, lo disfruté en América a principios de la década de 1940, después de mi divorcio de Gene Markey. Me las arreglé para traer a mi madre a los Estados Unidos y vivimos en Hedgerow, con mi hijo adoptivo Jimmy. Pero con diez películas en tres años, con el matrimonio con John Loder, con el nacimiento de Denise y de Tony... no, así no se puede regresar al hogar..."



 




































































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