sábado, 27 de octubre de 2007

Emma Penella

A Emma Penella: para los que no la conocieron fué una magnífica y bellísima "Fedra" (doblada por Elsa Fábregas) de Mur Oti. Oímos por primera vez su voz desgarrada en "Cómicos" del gran Bardem, y ella estuvo fenomenal (se los comía a todos). Nunca la olvidaremos subiendo, misteriosa y bellísima por una escalera vecinal, en la noche madrileña, con sus guedejas a lo Rita Hayworth, para ofrendar toda su generosidad de fulana desprendida a una vecina abandonada por su marido, en "El batallón de las sombras" Se paseó, chulesca y divertida, como otra Silvana Mangano, por las riberas del río Po, a fin de entretener a José Suárez, en el film italiano "Scano Boa", una rareza que vale la pena redescubrir. Fue una monjita dulce y genial, decidida como ella sola, que vistiendo un traje sastre, se lanzó por aquellos Madriles franquistas, rumbo a un cabaret estraperlista, a los sones de "¡¡♫ Cascorro, Cibeles y El Arco de Cuchilleros... ♫!!", en busca de una caja de penicilina para un niño moribundo, ayudada por los inmensos Fernando Fernán Gómez y Pepe Isbert, en "El guardián del Paraíso". ¡Eran otros tiempos! Pero ¡qué bien los llenó nuestra Emma! Fue también "Fortunata", "La Regenta", y "Lola Espejo Oscuro". Pero fue el más monumental Berlanga quien le ofreció el mejor regalo: "El Verdugo".


Y ahí quedó, tan majestuosa, tan genial actriz, y tan eterna como Nino Manfredi y Pepe Isbert. ¡¡Un besazo de este cinéfilo impenitente para tu perennidad irrepetible!! ¡Adiós, Emma querida! Jamás olvidaremos tampoco que, gracias a tu talento y magnanimidad, en los cuales, por supuesto, incluyo a tu esposo: Emiliano Piedra, Orson Welles pudo rodar el Shakespeare más colosalista, ejemplar y perfecto de la historia del cine: "Campanadas a Medianoche". R.I.P.