domingo, 27 de mayo de 2007

14 Hours (Catorce horas)

El gran Henry Hathaway se aleja del thriller y de sus dramas aventureros, y disecciona el matiz traumático del intento de suicidio de su protagonista principal, poniendo en solfa los actos humanos más simples que han acompañado su existencia: un padre que huyó del insufrible ambiente familiar, la indecisa virilidad del hijo frente a los excesos maternales de una progenitora intransigente y anuladora, y una esposa desencantada que ha optado por abandonar el hogar matrimonial...





¡La ciudad vibra, opina, se arrebata y reacciona ante una muerte anunciada (junto a Jeffrey Hunter y Debra Paget, debuta Grace Kelly). La multitud parece, por tanto, poseer un rincón para los mismos problemas con  que el suicida se enfrenta a una elección descabellada para alejarse del medio hostil que se cierne ante él y del que ansía liberarse. El suicidio, en consecuencia, se ofrece como desafío del  hombre aprisionado por un impacto de orden personal, sombrío, inquietante, e irreversible desde lo más hondo de su ser. Una lacerante búsqueda de emancipación íntima y desesperada de esta vida donde no parece haber podido encauzar sus sentimientos y emociones. "14 horas" para amortiguar los efectos del miedo y de la desesperanza, narrado con garra. Y que, entre un cúmulo de situaciones, recargarán de atmósfera asfixiante esta dolorosa aventura urbana impecablemente diseñada por Henry Hathaway.



Paul Douglas y Barbara Bel Geddes estupendos, tratan de encauzar el camino del suicida. "14 horas" para que Richard Basehart nos emocione con sus "defensas privativas", sus titubeos, su angustia y soledad. ¡Qué gran actor! Cine americano puro, en blanco y negro, ¡pero a corazón abierto!







 




 
¡Un "Aleluya" para Hathaway!