miércoles, 1 de agosto de 2007

La escapada (Il sorpasso)

Dino Risi pone en práctica una libertad creadora que desempeñará un importante y decisivo papel en la general aceptación de un nuevo cine italiano, que entronca con aquella "nouvelle vague" de espectadores que obtuvo un ruidoso éxito comercial en la vecina Francia. "La escapada" es una realización más artesanal que artística. Resulta casi barata. Pero cuenta con una estrella importante: Vittorio Gassman, y un importado francés Jean-Louis Trintignant. La película sufre una inconfensada influencia del cine americano, pero gravita también sobre las lecciones que nos dejó el neorrealismo. Un sinvergüenza simpático, que más bien parece un delincuente perseguido, pero que se salta a la torera todas las reglas habidas y por haber, que mete las narices en los viejos melodramas familiares, y arrastra al acompañante inesperado hacia ese vértigo demencial de su madura inestabilidad. Como si la cámara fuera llevada a mano, Risi retrata esa huida dominical, bajo un sol de justicia, entre una Roma solitaria, y aquellas carreteras costeras y playas atestadas de twist cuyo denominador común eran los jóvenes integrantes de esa versátil nueva ola, insolente, exhibicionista y tan inestable como el protagonista.


Entre todo ello, los divertidos desmanes de Gassman buscan refugio a su ya un tanto ridícula y madura inadaptación, dando sentido al mismo tiempo al título original. Fue una comedia amarga, pero extraordinariamente viva, y que confirmó las extraordinarias dotes interpretativas de Vittorio Gassman. Hoy, 50 años más tarde, "La escapada" (pese a que contempla al joven co-protagonista con gran ternura) congela su triste final como una dramática foto fija de lo que fue y sigue siendo el aburrimiento y el desengaño, la hostilidad y la indiferencia de los entornos humanos. ¡Advertencia, Vittorio Gassman sólo es Gassman si se oye en italiano! Doblado (como Mastroianni, y tantos otros) es un fraude.





 
 ¡¡Guarda come dondolo, guarda come dondolo, connnnn el twist!! ¡¡Sará per che so tontolo, sará per che...!! ¡¡Cómo para no recomendarla!! ¡Inolvidable!