jueves, 1 de enero de 2015

Muere Luise Rainer, la 'mejor actriz' de los años 30


Luise Rainer, ganadora de dos 

Oscar, fallece a 

los 104 años.



Personaje femenino extraordinariamente contradictorio, actriz refinada para los paladares más exigentes, que no deseó, tras conseguir dos premios consecutivos de la Academia de Hollywood, asentarse en la consagración de las estrellas-arquetipo. The Great Ziegfeld (El Gran Ziegfeld), 1936, y The Good Earth (La buena tierra), 1937, sus dos Oscars, potenciaron la emotividad de su imagen, pero fue capaz de rehuir inmediatas combinaciones interpretativas artículadas básicamente en el rendimiento de taquilla y nuevos clichés folletinescos que la conducían hacia películas mediocres. 

No deseando formar parte de la histeria colectiva de Star-System, y tras legarnos dos creaciones de una calidad humana imperecedera (Anna Held y O'Lan), contrajo matrimonio con el dramaturgo Clifford Odets, e intervino en algunas películas más que ella misma catalogó, dado su inconformismo, como auténticos productos de banalidades. Desilusionada de un Hollywood tormentoso y de "paupérrima tradición cultural" (según sus propias palabras), abandonó su ascendente carrera estelar hacia 1939 y viajó a New York con su esposo de quien se divorciaría en 1940.

Luise Rainer supuso un curioso ejemplo de actriz recién llegada a la Meca del Cine (había nacido en Düsseldorf, Alemania, el 12 de enero de 1910)), capaz de mitificarse como súper estrella universal con sus dos primeros films, conseguir la ansiada estatuilla de la Academia por dos veces consecutivas, y renunciar a su creciente prestigio de mito fulgurante o arquetipo idealizado de aquella América cinematográficamente eficaz entre las pautas que imponían la elegancia figurativa de nuevas actrices llegadas del continente europeo, tipo Greta Garbo, Vivien Leigh e Ingrid Bergman. Y que no dudó en reprochar las fórmulas coactivas de los grandes Estudios hollywoodenses, abandonando definitivamente su carrera cuando el vértigo del éxito se convertía en la sombra que la hizo nacer y que la amenazaba con tener más vida que ella misma.  

Luise Rainer: una genial creadora siempre al límite del realismo interpretativo, una nueva forma expresiva, una nueva estética, una nueva concepción social del arte de la Pantalla Grande, todo unido en una fusión casi mítica.