domingo, 28 de octubre de 2007

Westward the women (Caravana de mujeres)

Una de las auténticas obras maestras del gran William A. Wellman. Una caravana pasional retratada al viento desafiante de los grandes espacios del Western de toda la vida. Esas mujeres maravillosas, sentimiento y pasión en celuloide, que parten en busca, no de oro, sino de su particularísimo "Shangri-La" del amor, no por más desconocido, menos deseado, enfrentándose a múltiples peligros, acabarán, irremediablemente, por destripar nuestras entrañas, después de una hora y pico de impactos vivenciales, tan impresionantes como la Odisea de Ulises (bien que menos mitológicos) ¡Cuántos nudos en la garganta, frente a ese tierno apostolado pasional, que ilustra a la perfección la creciente voluntad femenina cuando se deja prender por el secreto acto de sus más íntimas emancipaciones, y que, por supuesto, significaba un bocado demasiado indigesto para aquellas beatitudes reinantes en el coto cerrado (a la mujer) del durísimo Oeste Norteamericano!

Ese gigantesco "women´s convoy" será así capaz, ante los ojos asombrados del súper macho Robert Taylor, de dar vida a un orden personal nuevo, férreo, y obsesivamente fetichista en cuanto se refiere a sus sueños domésticos. Mujeres que se enfrentan a la pirueta milagrosa de una búsqueda voluptuosa en el puritano siglo del revólver, pétreo como Mr.Taylor, desprovisto de tonos lastimeros, y en las que, pese a las arenas movedizas de un paisaje aterrador, sobre el que gravita un sol que cae a plomo, la muerte (ataques indios incluidos), y todo el horror de una Naturaleza, tantas veces fantasmal y cruel, persistirán hasta el fin en el factor esencial a que las arrastra esa imparable y valiente sensación física (también anímica) que promueve el deseo de ser amado.

Todo lo asume Wellman con una gran honestidad y pocos medios. Hay un rincón para cada protagonista enfrentado a sus problemas personales. Un durísimo Taylor, quizás en uno de sus mejores papeles frente a las cámaras. Una arrebatadora Denise Darcel que sería ave de paso en el cine yanqui ("Veracruz"), y una inolvidable, gigantesca (en todos los sentidos) Hope Emerson que amortiguará los efectos devastadores de gran parte del tremendo viaje (o via crucis). El resto del elenco femenino es igualmente sensacional. Yo creo que es uno de esos Westerns inclasificablemente magníficos que alegraron nuestra infancia a través de aquel mundo fantástico de las "sesiones dobles de los sábados por la tarde en nuestros cines de barrio". Y que, aunque me repita, es una de las más brillantes "misiones imposibles" jamás filmadas.

¡¡Gloriosa a todas luces en nuestro recuerdo de cinéfilos y en nuestro corazón "celulóideco"!! ¡¡Mil veces brillante su trabajo Mr. Super William A. Wellman!!